Una avería mantuvo durante un mes fuera de servicio el teléfono de la Policía Turística para la zona monumental. El sindicato Sppme denuncia falta de efectivos y acusa al Ayuntamiento de no cubrir las vacantes.
La Policía Turística de Sevilla, encargada de vigilar uno de los espacios con mayor concentración de visitantes de España, atraviesa una situación que ha disparado las críticas sobre los medios disponibles para garantizar la seguridad y el cumplimiento de las ordenanzas en pleno corazón turístico de la capital andaluza.
El teléfono utilizado por esta unidad para atender incidencias en la zona monumental y el barrio de Santa Cruz permaneció averiado durante aproximadamente un mes. Cuando volvió a funcionar, el terminal acumulaba más de 300 llamadas perdidas, según la información publicada por Diario de Sevilla.
El episodio adquiere especial relevancia porque no se trataría de un problema aislado. El Sindicato Profesional de Policías Municipales de España (Sppme) denuncia que la unidad especial ha perdido efectivos progresivamente hasta quedarse con solo cinco agentes, pese a asumir tareas en una zona sometida diariamente a una enorme presión turística.
Un mes sin el teléfono de la Policía Turística de Sevilla
El sistema utilizado por la unidad llama especialmente la atención por su precariedad.
La Policía Turística dispone de un terminal móvil con dos tarjetas telefónicas. Una corresponde al centro y la otra presta servicio específicamente a la zona monumental y Santa Cruz.
Los agentes tienen que intercambiar las tarjetas en el mismo dispositivo, lo que implica que los dos números no pueden permanecer operativos simultáneamente.
Durante este verano, además, la línea correspondiente a la zona monumental sufrió una avería que la dejó fuera de servicio aproximadamente un mes.
Una vez solucionado el problema aparecieron las más de 300 llamadas perdidas.
Fuentes policiales citadas por el medio sevillano sostienen que esta situación provocó que decenas de servicios no pudieran atenderse.
El Ayuntamiento sostiene que el impacto fue mínimo
El Ayuntamiento de Sevilla reconoce que existió una avería, aunque ofrece una interpretación diferente sobre sus consecuencias.
Según fuentes municipales, el impacto sobre el funcionamiento de la Policía Turística habría sido mínimo, puesto que las comunicaciones pudieron gestionarse mediante los teléfonos móviles corporativos de los propios agentes.
Esta versión contrasta con la ofrecida por fuentes de la Policía Local, que sostienen que hubo numerosas incidencias que quedaron sin atender.
Por tanto, existe una discrepancia relevante entre la valoración del Consistorio y la información trasladada desde fuentes policiales.
Las 300 llamadas perdidas no significan necesariamente que existieran 300 emergencias o servicios policiales diferentes —una misma persona podría haber realizado varias llamadas—, pero sí evidencian el volumen de comunicaciones acumulado mientras aquella línea permaneció inoperativa.
La Policía Turística de Sevilla se queda con cinco agentes
La avería telefónica ha vuelto a colocar bajo los focos un problema de mayor calado: la falta de personal.
Según denuncia el Sppme, la Policía Turística dispone actualmente de solo cinco agentes.
El sindicato asegura además que la unidad ha perdido aproximadamente la mitad de su plantilla durante los últimos dos años.
La consecuencia operativa es especialmente delicada: en determinados momentos existiría apenas una patrulla disponible por turno para atender una zona que concentra monumentos, hoteles, establecimientos hosteleros y miles de visitantes.
La Policía Turística, anteriormente conocida como Grupo Giralda, desempeña precisamente una función especializada en el centro histórico y monumental.
Y su carga de trabajo no habría disminuido.
Al contrario, los agentes han incorporado además funciones relacionadas con el control de los pisos turísticos, según denuncia el sindicato.
El Sppme habla de una «crónica de una muerte anunciada»
El sindicato mayoritario en la Policía Local sevillana utiliza términos especialmente duros para describir la situación.
Para el Sppme, el deterioro de la Policía Turística constituye la «crónica de una muerte anunciada».
La organización responsabiliza al Ayuntamiento de una supuesta falta de planificación para cubrir las plazas que van quedando vacantes.
Según su versión, la ausencia de concursos de traslados estaría dificultando la incorporación de nuevos efectivos tanto a esta unidad como a otras áreas de la Policía Local.
El sindicato dirige además sus críticas directamente contra la gestión del alcalde, José Luis Sanz, al considerar que el Ayuntamiento está priorizando los grandes acontecimientos mientras persisten carencias internas en el cuerpo municipal.
Son acusaciones sindicales que deben diferenciarse de los hechos reconocidos oficialmente por el Consistorio, que sí admite la avería telefónica pero minimiza su impacto operativo.
Santa Cruz reclama más presencia policial
La controversia aparece precisamente cuando comerciantes y profesionales relacionados con el turismo vienen reclamando mayor vigilancia en el centro histórico de Sevilla.
La asociación de hosteleros del barrio de Santa Cruz ha solicitado una reunión con el alcalde para abordar los problemas que, según denuncia, están deteriorando la convivencia y la actividad económica del entorno.
Entre sus reivindicaciones figura una actuación que abarque seguridad, movilidad, limpieza y urbanismo.
Los empresarios aseguran haber detectado un incremento de problemas relacionados con mendicidad, personas sin hogar, músicos callejeros y determinados grupos turísticos que incumplen las limitaciones sobre ruido o número de integrantes.
Una de sus principales peticiones consiste precisamente en aumentar las rondas preventivas de la Policía Turística.
La dificultad resulta evidente si se confirma que únicamente permanecen cinco efectivos en la unidad.
Quejas por situaciones en los Jardines de Murillo
Los hosteleros han trasladado asimismo quejas por determinadas conductas registradas en el entorno.
Según su denuncia, algunas personas sin hogar habrían llegado a bañarse desnudas en la fuente de Cano y Cueto, junto a los Jardines de Murillo.
Los empresarios consideran que una presencia policial más frecuente tendría un efecto disuasorio y ayudaría a recuperar el control del espacio público.
El asunto resulta especialmente sensible porque Santa Cruz constituye una de las grandes cartas de presentación turística de Sevilla.
Se encuentra junto a enclaves de enorme importancia como la Catedral, el Real Alcázar y los Jardines de Murillo, por los que circulan diariamente miles de turistas.
Los guías turísticos también denuncian problemas
Las reclamaciones no proceden únicamente de los hosteleros.
Los guías turísticos profesionales también han denunciado diferentes problemas en el centro histórico, entre ellos el intrusismo profesional.
Advierten de la presencia de personas que realizan actividades de guía sin los controles que consideran necesarios.
También existen quejas por los grupos numerosos de visitantes que circulan en bicicleta por calles especialmente estrechas, provocando problemas de movilidad en determinados momentos.
A ello se suma una problemática de naturaleza completamente diferente: la compra automatizada de entradas mediante bots.
Según las denuncias recogidas, estos sistemas pueden adquirir grandes cantidades de entradas y dificultar que los visitantes consigan acceder a monumentos como la Catedral o, especialmente, el Real Alcázar mediante los canales y precios oficiales.
Más competencias con menos efectivos
La situación descrita plantea una contradicción difícil de ignorar.
Mientras la presión turística y las responsabilidades de la unidad aumentan, el sindicato denuncia que los recursos humanos disminuyen.
A las funciones tradicionales de vigilancia y asistencia al visitante se habría añadido ahora el control relacionado con los alojamientos turísticos.
Para el Sppme, el Ayuntamiento estaría exigiendo más trabajo a la Policía Local sin proporcionar los instrumentos suficientes para realizarlo.
El sindicato recuerda además varios compromisos pendientes que atribuye al Gobierno municipal: una nueva Relación de Puestos de Trabajo (RPT), una Valoración de Puestos de Trabajo (VPT) y modificaciones relacionadas con el reglamento interno.
Según la organización sindical, todavía no se han materializado.
Una avería que destapa un problema mucho mayor
Que una unidad especializada en proteger la principal zona turística de una gran capital española dependa de un teléfono en el que deben intercambiarse dos tarjetas merece, como mínimo, una revisión organizativa.
La controversia no puede reducirse exclusivamente a las 300 llamadas perdidas.
El problema fundamental está en determinar si la Policía Turística de Sevilla dispone de suficientes agentes, medios tecnológicos y capacidad operativa para atender correctamente un área extraordinariamente compleja.
El Ayuntamiento sostiene que la avería tuvo una repercusión mínima porque existían teléfonos corporativos alternativos. El sindicato y fuentes policiales ofrecen una imagen considerablemente más preocupante y denuncian servicios sin atender, pérdida de efectivos y sobrecarga laboral.
Esa diferencia de versiones exige datos claros: plantilla prevista y real, servicios pendientes, tiempos de respuesta y número de incidencias que efectivamente quedaron sin atender.
En una ciudad cuyo centro histórico constituye uno de sus principales activos económicos, la seguridad turística no debería depender de soluciones improvisadas ni de una plantilla reducida al límite.
La avería puede repararse en unas horas. Recuperar una unidad policial deteriorada durante años resulta bastante más complicado.
