Una nueva pieza del caso Pineda apunta a posibles gestiones irregulares con el alcalde de Gines, salpicando a empresarios vinculados al narcotráfico.
Nueva línea de investigación judicial en el caso Pineda
La titular del Juzgado de Instrucción número 10 de Sevilla, Pilar Ordóñez, ha abierto una pieza separada clave en el conocido caso de Rafael Pineda, ex jefe de gabinete del delegado del Gobierno en Andalucía.
El objetivo: esclarecer las “posibles gestiones” realizadas con el Ayuntamiento de Gines en favor del empresario David Rodríguez Mohamed, propietario del local Green House.
Según la investigación, estas gestiones habrían sido recompensadas con simples comidas, un detalle que, lejos de restar gravedad, apunta a posibles delitos de cohecho y tráfico de influencias.
La UCO detecta vínculos con el narcotráfico y trato de favor
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sostiene en sus atestados que el empresario investigado estaría relacionado con tramas de blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico.
Las escuchas telefónicas revelan un escenario inquietante:
- Promesas de regularización exprés de extranjeros
- Uso de supuesta influencia en Extranjería
- Ofrecimiento de “gestionar documentos” sin control
Los investigadores concluyen que Rafael Pineda habría ofrecido su posición institucional para beneficiar al empresario, lo que podría constituir prevaricación y cohecho.
Especialmente llamativo es el tono de las conversaciones, donde el empresario muestra una “gratitud total” y actitud de servilismo, interpretada por la Guardia Civil como contraprestación por favores recibidos.
El alcalde de Gines, en el centro de la polémica
La investigación no se limita al ex alto cargo. También pone el foco en el alcalde de Gines, Romualdo Garrido, por su posible participación en gestiones relacionadas con expedientes administrativos del negocio.
Paralelamente, otro juzgado de Sevilla investiga una denuncia directa contra el regidor socialista, en la que el propio empresario asegura haber pagado mordidas de entre 3 000 y 5 000 euros para evitar sanciones municipales.
Según la denuncia:
- Los pagos se realizaban periódicamente y bajo demanda
- Podían entregarse al alcalde o a mandos de la Policía Local
- La negativa a pagar habría derivado en represalias administrativas
El alcalde ha respondido con contundencia, calificando las acusaciones de “falsas” y negando cualquier relación con el empresario.
Un entramado que mezcla política, negocios y presunta corrupción
El caso revela un posible entramado donde confluyen:
- Poder político local y autonómico
- Intereses empresariales bajo sospecha
- Presuntas conexiones con redes de blanqueo y narcotráfico
Todo ello en torno a la actividad del establecimiento Green House, cuya apertura y funcionamiento estarían bajo el foco judicial.
Además, esta nueva pieza se separa de la causa principal que ya investiga un pelotazo urbanístico en suelos públicos, lo que amplía el alcance del escándalo.
Crisis institucional y dudas sobre el control político
El avance de la investigación judicial vuelve a poner en cuestión los mecanismos de control dentro de las administraciones públicas, especialmente cuando se trata de relaciones entre cargos políticos y empresarios investigados.
La acumulación de indicios —escuchas, denuncias y actuaciones policiales— dibuja un escenario que podría tener graves consecuencias penales y políticas en Andalucía.
La cuestión de fondo es inevitable:
¿Estamos ante casos aislados o ante una red de favores que evidencia fallos estructurales en la gestión pública?
