Claves para combatir el insomnio en verano
El insomnio estival es un desafío para muchas personas debido a diversos factores como el calor, los cambios de horarios y la mayor exposición a la luz. En el programa Es Salud de esRadio, el doctor Domingo Pérez León, especialista en Medicina Biológica y Antienvejecimiento, y Adrián González, director de comunicación de Mundo Natural, abordaron las causas y soluciones para mejorar el descanso durante el verano.
Las altas temperaturas y la falta de oscuridad adecuada en el dormitorio dificultan la conciliación del sueño. El doctor Pérez León destacó que el descanso es esencial para la recuperación del organismo, activando el sistema glinfático que elimina residuos metabólicos del cerebro.
Los expertos señalaron que la falta de sueño puede generar cansancio, irritabilidad y alteraciones en el apetito. Por ello, insistieron en la importancia de mantener una higiene del sueño adecuada, que incluye controlar la temperatura de la habitación, reducir la entrada de luz exterior y limitar el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir.
La exposición a la luz azul de dispositivos como móviles y tabletas puede interferir con la producción de melatonina, hormona crucial para el descanso. Datos aportados por Pérez León muestran que el cuerpo utiliza el aminoácido triptófano, presente en alimentos como la carne y los huevos, para sintetizar serotonina y melatonina, regulando así los ciclos de sueño.
En el programa se destacó que no todos los problemas de sueño tienen el mismo origen. González explicó que es importante identificar si la persona tiene dificultad para iniciar el sueño, experimenta despertares nocturnos o se despierta temprano y no puede volver a dormirse.
Entre las soluciones ofrecidas por Mundo Natural, se mencionaron productos como Cal Plus Melatonina, que busca favorecer la regulación del ciclo del sueño, así como preparados con nutrientes como triptófano, L-teanina y GABA, que promueven la relajación.
Finalmente, tanto el doctor Pérez León como Adrián González coincidieron en la necesidad de complementar cualquier estrategia relacionada con el descanso con hábitos saludables, como una alimentación equilibrada, actividad física regular y horarios de sueño constantes.
