El colágeno es una proteína estructural esencial presente en tejidos como piel, huesos y cartílagos. Su función principal es mantener la estructura, resistencia y elasticidad de estos tejidos. Sin embargo, a partir de los 35 años, el organismo disminuye progresivamente la producción de colágeno, proceso que se asocia al envejecimiento y a la aparición de signos como la pérdida de firmeza, arrugas y problemas articulares.
Este descenso en la producción no es la única causa de la degradación del colágeno en el cuerpo. El doctor Domingo Pérez León, especialista en Medicina Biológica y Antienvejecimiento, explicó que aumenta la actividad de enzimas llamadas metaloproteinasas. Entre ellas están las colagenasas, que degradan el colágeno; las elastasas, que actúan sobre la elastina; y las hialuronidasas, que afectan al ácido hialurónico. Estas enzimas contribuyen a la disminución de la calidad y cantidad de las estructuras del tejido, acelerando procesos como la aparición de flacidez, arrugas o estrías.
Para combatir esta degradación, se recomienda actuar en dos direcciones: favorecer la síntesis de nuevas estructuras de colágeno y protegerlas frente a la degradación enzimática. En este contexto, la nutrición juega un papel importante. El silicio, por ejemplo, es un mineral señalado por el doctor Pérez León como clave para aportar resistencia a las estructuras producidas por el organismo.
En el programa Es Salud de EsRadio, se mencionaron varios productos que integran colágeno hidrolizado junto con otros componentes para mejorar la resistencia y la absorción, como es el caso de Colacell Antiox de Mundo Natural. Este producto combina colágeno hidrolizado con silicio, extracto de granada, resveratrol y proantocianidinas de uva.
Respecto a la absorción de colágeno, el director de Comunicación de Mundo Natural, Adrián González, destacó que las tecnologías actuales permiten obtener colágeno hidrolizado con un tamaño molecular reducido, alrededor de 2 000 dalton, lo que favorece su absorción comparado con gelatinas de mayor tamaño molecular.
En la misma línea, se señaló que el consumo de caldo de huesos, aunque saludable, no es equivalente a la suplementación con colágeno hidrolizado, ya que no proporciona colágeno con el mismo perfil molecular y biodisponibilidad.
Finalmente, se subrayó que la alimentación equilibrada continúa siendo fundamental para mantener los niveles adecuados de proteínas, vitaminas y minerales que facilitan la producción y conservación de colágeno y otros componentes del tejido conectivo. La suplementación puede formar parte de una estrategia integral, ajustada a las necesidades individuales.
En conclusión, la pérdida de colágeno es un proceso multifactorial vinculado al envejecimiento y la actividad enzimática. Su manejo incluye tanto la promoción de la síntesis de nuevo colágeno como la protección contra su degradación, a través de una alimentación adecuada y, cuando sea necesario, suplementos específicos.
