Lo que está ocurriendo en A Coruña con el hospital de referencia de Galicia empieza a generar una creciente indignación. Pacientes y sanitarios se enfrentan a una situación límite que, lejos de mejorar, se agrava con cada día de obras.
La candidata del BNG a la alcaldía, Avia Veira, ha decidido llevar el problema al pleno municipal con una propuesta clara: dar prioridad absoluta al transporte público mientras duren los trabajos en el Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac).
El Chuac, al borde del colapso por las obras y la mala planificación
El Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac) atraviesa uno de sus momentos más críticos en materia de movilidad. Según denuncia el BNG, las obras en curso están provocando un deterioro evidente en los accesos, afectando tanto a trabajadores como a pacientes.
La situación no es nueva, pero sí más grave:
- Falta crónica de aparcamiento
- Transporte público insuficiente
- Accesos peatonales deficientes
Ahora, con las obras, el escenario se complica aún más, generando lo que algunos ya califican como un colapso anunciado por la falta de previsión de las administraciones.
La propuesta del BNG: más buses y soluciones urgentes
Ante este escenario, Avia Veira plantea una batería de medidas que buscan aliviar la presión:
- Refuerzo inmediato de las líneas de autobús urbanas y metropolitanas
- Creación de nuevas conexiones temporales mientras el contrato de transporte sigue prorrogado
- Aumento de frecuencias y horarios en la futura concesión
La formación nacionalista insiste en que el acceso al hospital no puede seguir siendo un problema estructural:
“Todas las personas que acuden al Chuac lo hacen por trabajo o por salud, y merecen una movilidad digna”, subraya Veira.
Aparcamiento disuasorio: la medida estrella para el personal sanitario
Uno de los puntos más destacados de la propuesta es la creación de un aparcamiento disuasorio específico para el personal del hospital, conectado mediante buses lanzadera con alta frecuencia.
Esta solución, habitual en otras ciudades, busca:
- Reducir la saturación del entorno hospitalario
- Facilitar el acceso a los trabajadores
- Evitar retrasos que puedan afectar a la atención sanitaria
Sin embargo, la medida requiere coordinación entre varias administraciones, lo que pone en evidencia la fragmentación competencial y la lentitud burocrática.
La Xunta y el Sergas, en el punto de mira
El BNG no solo apunta al Ayuntamiento. También exige responsabilidades a la Xunta de Galicia y al Sergas, especialmente en lo relativo al transporte interurbano.
La formación reclama:
- Mejoras en las conexiones desde otros municipios del área coruñesa
- Implicación directa del Sergas en la planificación de accesos
- Coordinación real entre administraciones
Para muchos usuarios, el problema refleja una gestión descoordinada que penaliza a quienes más dependen del sistema sanitario público.
Peatones olvidados: accesos inseguros y mal iluminados
Otro aspecto crítico señalado por el BNG es el estado de los accesos peatonales al Chuac:
- Escasez de pasos de cebra
- Iluminación deficiente
- Aceras en mal estado
Una situación que, según denuncian, pone en riesgo la seguridad de pacientes y trabajadores, especialmente en horarios nocturnos o de alta afluencia.
Una crisis que evidencia fallos estructurales
Lo que sucede en el Chuac no es solo un problema puntual derivado de unas obras. Es, según la oposición, el reflejo de un modelo de movilidad urbana y sanitaria mal planificado durante años.
Mientras tanto, miles de personas siguen enfrentándose cada día a retrasos, dificultades y estrés para acceder a un servicio esencial.
¿Estamos ante un problema temporal o ante el síntoma de una gestión pública incapaz de anticiparse a las necesidades reales de los ciudadanos?
