El verano puede ser una temporada complicada para muchas mujeres que experimentan la perimenopausia o la menopausia. Durante este periodo, los cambios hormonales pueden dificultar la regulación de la temperatura corporal, lo que puede llevar a un aumento en la frecuencia e intensidad de los sofocos, así como a la sudoración nocturna y las dificultades para dormir.

El doctor Domingo Pérez León, especialista en Medicina Biológica y Antienvejecimiento, analizó estas cuestiones en el programa «Es Salud» de esRadio, afirmando que, en efecto, los episodios de calor y sudoración pueden alterar el sueño, lo que impacta en el bienestar general de las mujeres afectadas. Por esta razón, es esencial adaptar los hábitos de vida y buscar apoyo nutricional durante los cambios hormonales.

Entre las recomendaciones para mitigar los síntomas se encuentra la utilización de la cimífuga racemosa, una planta conocida por su potencial para aliviar la sensación de calor y la sudoración nocturna. El doctor Pérez León explicó que este tratamiento puede integrarse en un enfoque más amplio para mejorar los síntomas asociados a la menopausia.

Otro producto mencionado fue Calm plus melatonina, que puede contribuir a restaurar los patrones de sueño interrumpidos por cambios hormonales y despertares nocturnos.

Además, el programa destacó la importancia de realizar controles médicos preventivos, particularmente en hombres, donde se aconseja a partir de los 45 o 50 años considerar revisiones urológicas para evaluar la salud prostática. El doctor Pérez León también mencionó el valor de una nutrición adecuada, resaltando alimentos como las crucíferas (brócoli, coliflor y repollo), que poseen propiedades que podrían contribuir al equilibrio hormonal.

Estos enfoques integrales son cruciales para que las mujeres manejan mejor la menopausia, facilitando una transición más cómoda durante estos cambios fisiológicos.

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