Corea del Sur lanzó un serio aviso en el Mundial 2026. La selección asiática debutó con una trabajada victoria por 2-1 ante República Checa tras remontar un partido que se le complicó inesperadamente pese a haber sido superior durante gran parte del encuentro. Liderados por la calidad de Hwang In-Beom, autor de un gol y una asistencia, los hombres de Hong Myung-Bo sumaron tres puntos de oro que les permiten igualar a México en la clasificación del Grupo A.
El combinado surcoreano dominó la posesión, generó las mejores ocasiones y mostró más ambición ofensiva, aunque tuvo que sufrir hasta los minutos finales para derribar la resistencia de una República Checa que sobrevivió gracias a la inspiración de su guardameta y al balón parado.
Son y Kang-In Lee marcaron el ritmo del partido
Desde el inicio, Corea del Sur dejó claro cuál era su plan.
Con Son Heung-Min y Kang-In Lee liderando el ataque, los asiáticos asumieron el control del balón y encerraron a los checos en su propio campo durante buena parte de la primera mitad.
Las mejores oportunidades llegaron precisamente de las botas de sus dos grandes estrellas.
Son estuvo cerca de inaugurar el marcador en varias ocasiones, mientras Kang-In Lee se convirtió en el principal generador de juego ofensivo para una selección surcoreana que fue creciendo con el paso de los minutos.
Sin embargo, la falta de acierto impidió que el dominio se tradujera en goles antes del descanso.
República Checa golpea cuando peor estaba
La segunda parte comenzó con el mismo guion.
Corea atacaba y República Checa resistía.
Pero el fútbol volvió a demostrar que no siempre gana quien más propone.
Cuando se cumplía la hora de juego, un largo saque de banda ejecutado por Vladimír Coufal encontró la cabeza de Ladislav Krejčí, que firmó un potente remate para adelantar a los europeos en su primera gran ocasión del encuentro.
El gol sorprendió a una Corea del Sur que hasta ese momento había sido claramente superior.
La magia de Hwang cambia el partido
Lejos de hundirse, el conjunto asiático reaccionó con personalidad.
La respuesta llegó apenas unos minutos después gracias a una combinación de enorme calidad.
Kang-In Lee filtró un pase extraordinario hacia Hwang In-Beom, que definió con una exquisita vaselina tras superar a los defensores y al portero checo.
El tanto devolvió la confianza a los surcoreanos y cambió completamente la dinámica del encuentro.
Del posible 1-2 al definitivo 2-1
El partido pudo dar un giro radical pocos minutos después.
República Checa llegó a marcar el que habría sido el segundo gol mediante un remate de Tomás Soucek, pero la acción fue anulada por fuera de juego.
La jugada resultó decisiva.
Apenas tres minutos más tarde, Corea del Sur completó la remontada.
De nuevo apareció Hwang In-Beom, esta vez como asistente, enviando un balón preciso para Oh Hyeon-Gyu, que batió a Matej Kovář y estableció el definitivo 2-1.
Corea resiste el asedio final
Con ventaja en el marcador, los asiáticos tuvieron que afrontar unos últimos minutos de máxima tensión.
República Checa adelantó líneas y buscó desesperadamente el empate, obligando al portero Kim Seung-Gyu a intervenir con varias paradas decisivas.
Las acciones a balón parado continuaron siendo el principal recurso ofensivo de los europeos, pero la defensa surcoreana logró resistir hasta el pitido final.
Tres puntos que pueden valer oro
La victoria coloca a Corea del Sur con los mismos puntos que México al término de la primera jornada del Grupo A.
Además de los tres puntos, el equipo de Hong Myung-Bo deja sensaciones muy positivas tras demostrar capacidad para dominar partidos, reaccionar ante la adversidad y aprovechar el talento de sus jugadores más determinantes.
Hwang In-Beom, el nombre propio de la noche
Aunque Son Heung-Min y Kang-In Lee concentraron buena parte de los focos, el gran protagonista del encuentro fue Hwang In-Beom.
El centrocampista participó directamente en los dos goles de su selección y fue el jugador que terminó desequilibrando un partido que parecía haberse complicado de forma injusta para los intereses surcoreanos.
Corea del Sur arrancó el Mundial 2026 con una remontada de carácter, talento y paciencia. Un triunfo que le permite mirar de frente a México y presentar su candidatura para estar en las rondas eliminatorias del torneo.
