La guerra política entre la Xunta y el Concello de Betanzos deja en el aire una infraestructura clave para miles de mayores mientras el gobierno local acusa al Ejecutivo gallego de “bloqueo institucional”.
Lo que ocurre en Betanzos amenaza con convertirse en un nuevo símbolo del enfrentamiento político en Galicia. Mientras la población envejece y la demanda asistencial aumenta, el municipio continúa sin una infraestructura básica para atender a sus mayores. El cruce de acusaciones entre la alcaldesa socialista María Barral y la Xunta de Alfonso Rueda ha elevado la tensión política y social en plena discusión sobre competencias y financiación pública.
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Betanzos denuncia el “abandono” de la Xunta
La alcaldesa de Betanzos, María Barral (PSOE), cargó duramente contra la Xunta después de las declaraciones de la conselleira de Política Social, Fabiola García, quien aseguró en sede parlamentaria que el municipio tendrá centro de día “cuando lo haga la alcaldesa de Betanzos”.
La respuesta ha sido interpretada por el gobierno municipal como una confirmación definitiva de que el Ejecutivo autonómico no tiene intención de construir la instalación.
“Por fin supusimos públicamente lo que era un secreto a voces: la Xunta no va a construir un centro de día en Betanzos”, denunció Barral, visiblemente molesta por lo que considera un “castigo político” al municipio.
La regidora socialista acusa directamente a la Consellería de Política Social de mantener un “bloqueo deliberado” durante años. Según explica, solo en 2026 la Xunta habría rechazado ya cuatro solicitudes de reunión planteadas por el Concello para abordar el proyecto.
Más de 4.000 mayores afectados en Betanzos
El principal argumento del Concello se basa en la realidad demográfica del municipio. Betanzos cuenta con cerca de 4.000 personas mayores, una cifra especialmente relevante para una localidad de tamaño medio. A ello se suman más de 12.000 potenciales usuarios en toda la comarca.
La ausencia de un centro de día obliga actualmente a muchas familias a desplazarse a otros municipios o recurrir a soluciones privadas con elevados costes económicos.
El debate se vuelve especialmente sensible en un contexto de envejecimiento acelerado de la población gallega, una de las comunidades autónomas con mayor índice de personas mayores de toda Europa.
Para numerosos vecinos, la polémica política llega en el peor momento posible: cuando la demanda asistencial no deja de crecer y la red pública muestra claros signos de saturación.
El PSOE acusa a la Xunta de usar competencias como arma política
Barral insiste en que la construcción de centros de día es una competencia directa de la Xunta de Galicia y no de los ayuntamientos.
Desde el gobierno local consideran que el Ejecutivo autonómico intenta trasladar la responsabilidad al Concello para evitar asumir el coste político de la falta de inversión social.
La polémica también reabre el eterno enfrentamiento institucional entre administraciones gobernadas por distinto signo político. En sectores próximos al PSOE gallego ya se habla de “discriminación territorial” hacia municipios donde no gobierna el Partido Popular.
Por el momento, la Xunta no ha anunciado ninguna inversión concreta ni calendario para el proyecto.
El Concello busca financiación alternativa
Ante el bloqueo institucional, el Ayuntamiento asegura que seguirá adelante con el proyecto por otras vías.
El Concello ya dispone de un proyecto de construcción para levantar el centro de día en la zona de O Carregal, sobre una parcela municipal. Ahora busca ayudas económicas en otras administraciones y analiza fórmulas alternativas de financiación.
“La conselleira puede seguir rechazando el proyecto, pero no conseguirá que Betanzos se quede sin centro de día”, afirmó Barral.
La alcaldesa promete que el gobierno municipal “buscará la manera de hacerlo realidad”, aunque admite implícitamente que el proceso podría retrasarse aún más si no existe apoyo autonómico.
Un nuevo foco de desgaste político en Galicia
El conflicto amenaza con convertirse en un problema político de mayor dimensión para la Xunta de Alfonso Rueda.
La oposición puede utilizar este caso como ejemplo de la falta de inversión en servicios sociales y atención a mayores, uno de los asuntos más sensibles para el electorado gallego.
Además, la polémica llega en un momento donde la presión sobre las residencias, centros de día y servicios asistenciales continúa aumentando debido al envejecimiento poblacional y a la falta de plazas públicas.
Mientras tanto, miles de familias en Betanzos siguen esperando una solución real.
Porque detrás del choque político, de los comunicados y de las acusaciones cruzadas, permanece una realidad incómoda: 4.000 mayores continúan sin el servicio asistencial que llevan años reclamando.
¿Estamos ante un problema de gestión administrativa o ante un nuevo episodio de confrontación política donde los ciudadanos vuelven a pagar las consecuencias?
