La drástica regulación impulsada por el Ayuntamiento de A Coruña ya ha provocado el desplome de las viviendas turísticas activas. Aunque la Xunta mantiene más de 1 300 licencias registradas, el propio sector reconoce que apenas un tercio sigue funcionando realmente. La sentencia del TSXG refuerza ahora el pulso político y urbanístico contra este modelo de alojamiento.
Lo que está ocurriendo en A Coruña podría convertirse en un precedente para toda España.
La batalla entre administraciones, propietarios y vecinos por las viviendas de uso turístico entra en una nueva fase tras el respaldo judicial a la ordenanza municipal impulsada por el gobierno local.
Mientras miles de propietarios ven limitados sus derechos pese a disponer de licencias autonómicas, el Ayuntamiento celebra una resolución que endurece todavía más el cerco sobre el alquiler vacacional.
El número real de pisos turísticos se desploma en A Coruña
La ofensiva regulatoria contra las viviendas de uso turístico (VUT) ya tiene consecuencias visibles en A Coruña. Aunque los registros oficiales de la Xunta siguen reflejando más de 1 300 licencias activas, diferentes actores del sector aseguran que la cifra real de apartamentos operativos es muchísimo menor.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la caída ha sido acelerada:
- En agosto de 2024 había más de 1 000 viviendas turísticas activas.
- En mayo de 2025 la cifra cayó hasta 736.
- En noviembre del mismo año descendió hasta apenas 435.
El desplome coincide con la entrada en vigor de la ordenanza municipal aprobada en junio del año pasado, una normativa que introdujo fuertes limitaciones urbanísticas y que obligó a numerosos propietarios a abandonar la actividad.
El TSXG respalda la ordenanza y endurece el escenario
El gran golpe para los propietarios llegó esta semana con la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), que avala la legalidad de la ordenanza coruñesa.
El fallo rechaza el recurso presentado por una propietaria que alquilaba su vivienda durante los meses de verano y que ahora ya no puede hacerlo debido a las restricciones de ubicación impuestas por el Ayuntamiento.
La normativa municipal únicamente permite VUT en:
- Plantas bajas
- Primeros pisos
- Edificios destinados exclusivamente a uso turístico
Además, prohíbe este tipo de alojamientos justo encima de viviendas residenciales habituales.
La resolución judicial supone un importante respaldo político para el gobierno municipal y podría influir en futuros litigios abiertos en Galicia y otras ciudades españolas que buscan limitar el crecimiento del turismo vacacional.
Los propietarios denuncian inseguridad jurídica
Desde la Asociación de Viviendas Turísticas de Galicia (Aviturga) consideran que la situación está generando una enorme inseguridad jurídica.
Su vicepresidente, Rafael Serrano, critica que muchos propietarios contaban con autorización autonómica antes de la entrada en vigor de la ordenanza local y ahora ven restringida su actividad.
Según denuncia el sector, existe un auténtico “conflicto de regulaciones” entre la Xunta y el Ayuntamiento:
- La Xunta permite registrar viviendas turísticas.
- El Ayuntamiento impone condiciones urbanísticas mucho más severas.
Esta contradicción ha provocado que numerosos propietarios opten por abandonar el alquiler turístico y pasarse al alquiler temporal tradicional para evitar problemas legales y administrativos.
El negocio turístico cambia de modelo
La regulación también ha impactado directamente sobre agencias especializadas en alquiler vacacional.
Es el caso de Housing Coruña, cuya directora, Isabel Arias, reconoce pérdidas importantes de viviendas que llevaban años operando legalmente bajo licencia autonómica.
Muchas de esas viviendas ni siquiera iniciaron el proceso de adaptación porque resultaba imposible cumplir con las nuevas exigencias urbanísticas.
La empresa ha reducido su cartera hasta unas 40 viviendas turísticas, centrando ahora su actividad en edificios de uso exclusivo turístico, considerados más fáciles de gestionar y menos conflictivos desde el punto de vista vecinal.
El nuevo modelo favorece así a grandes operadores inmobiliarios capaces de explotar edificios completos, mientras pequeños propietarios quedan fuera del mercado.
El eclipse y el verano disparan la demanda
Paradójicamente, la reducción de la oferta llega justo cuando A Coruña afronta una de las temporadas turísticas más fuertes de los últimos años.
El sector asegura que para agosto apenas queda disponibilidad, impulsada especialmente por el esperado eclipse astronómico, que atraerá a miles de visitantes.
Según las agencias, muchos turistas reservaron con mucha antelación por miedo a quedarse sin alojamiento debido a la reducción del parque de viviendas vacacionales.
La consecuencia inmediata ya es visible:
- Menor oferta de apartamentos.
- Mayor presión sobre hoteles y alojamientos tradicionales.
- Incremento de precios en determinadas fechas clave.
El debate político se recrudece en Galicia
La situación de A Coruña refleja un debate cada vez más intenso en España sobre el papel de las viviendas turísticas.
Mientras gobiernos municipales de izquierda defienden restricciones severas alegando problemas de acceso a la vivienda, asociaciones de propietarios denuncian una ofensiva ideológica contra la propiedad privada y el turismo.
El caso coruñés podría convertirse en referencia para otras ciudades gallegas y españolas que estudian regulaciones similares.
La gran incógnita ahora es si estas medidas realmente aliviarán el mercado residencial o si terminarán favoreciendo únicamente a grandes operadores hoteleros y fondos inmobiliarios.
¿Estamos ante una regulación necesaria para proteger el acceso a la vivienda o frente a una nueva intervención política que castiga a pequeños propietarios y reduce la libertad económica?
