Lo que está ocurriendo en los montes gallegos amenaza con convertirse en una crisis silenciosa de enorme impacto económico. Miles de hectáreas de pino están en riesgo mientras la administración pide ahora una reacción urgente de los propietarios.
La Xunta activa un plan urgente ante la expansión de la plaga
La expansión de la banda roja y la banda marrón, dos enfermedades fúngicas que afectan gravemente al Pinus radiata, ha obligado a la administración gallega a intensificar su respuesta. La Fundación Arume ha asumido la dirección técnica de una nueva campaña de tratamientos fitosanitarios, impulsada por la Consellería de Medio Rural.
Según ha confirmado la directora xeral de Planificación e Ordenación Forestal, Luisa Piñeiro, esta será la segunda campaña consecutiva con tratamientos gratuitos, una medida que evidencia la gravedad del problema.
El plan contempla actuar sobre 4 000 hectáreas de pinares, principalmente en zonas del interior de Lugo, uno de los territorios más golpeados por esta plaga.
Un problema que amenaza la rentabilidad del monte
El impacto no es solo ambiental. Las llamadas “bandas” suponen una pérdida directa de valor económico para los propietarios forestales, ya que deterioran la calidad de la madera y reducen su precio en el mercado.
Desde la Fundación Arume advierten de que el problema ya no es puntual, sino estructural:
- Debilitamiento progresivo de los árboles
- Mayor vulnerabilidad a otras plagas
- Reducción del rendimiento forestal
En algunos casos, la mortalidad puede alcanzar el 25 % de los árboles, lo que abre incluso la puerta a sustituir los pinares por otras especies como el eucalipto, una decisión que ya genera debate en el sector.
Tratamientos gratuitos… pero con condiciones
El plan de la Xunta incluye dos intervenciones anuales de fertilización foliar (primavera y otoño), junto a un seguimiento técnico para evaluar la evolución de las masas forestales.
Sin embargo, hay un requisito clave:
Los propietarios deben inscribirse previamente para poder beneficiarse de estos tratamientos.
La administración insiste en que la colaboración ciudadana es esencial, ya que sin un registro masivo no será posible actuar de forma eficaz sobre las zonas afectadas.
Para ello, los interesados deberán presentar una declaración responsable con datos como:
- Titularidad de la parcela
- Referencias catastrales
- Superficie afectada
- Especie y edad del arbolado
Seaga ejecutará los trabajos sobre el terreno
Mientras Arume coordina la estrategia, la empresa pública Seaga será la encargada de ejecutar los tratamientos en campo.
Las actuaciones comenzarán a finales de abril y se extenderán hasta el verano o principios de otoño, dependiendo de las condiciones meteorológicas.
Además, ya se ha elaborado un mapa de zonas prioritarias, en función de:
- Nivel de afectación
- Densidad forestal
- Continuidad de las masas
Críticas implícitas: reacción tardía ante un problema conocido
Aunque la Xunta presenta el plan como una solución, lo cierto es que la expansión de estas enfermedades lleva años siendo denunciada por el sector forestal.
La necesidad de una segunda campaña consecutiva y la urgencia del llamamiento a los propietarios plantean una cuestión incómoda:
¿Se ha actuado demasiado tarde ante una amenaza que ya era conocida?
Mientras tanto, miles de propietarios se enfrentan a una decisión clave: actuar ahora o asumir pérdidas crecientes en sus montes.
