La falta de respuesta del Gobierno autonómico agrava el conflicto del transporte urbano en Galicia mientras crece la presión de los ayuntamientos y se extiende la tensión más allá de las grandes ciudades.
Lo que parecía un problema localizado en las principales urbes gallegas amenaza con convertirse en un conflicto estructural en toda Galicia. La advertencia ya no es aislada: la propia Federación Gallega de Municipios y Provincias (Fegamp) ha elevado el tono ante lo que considera una inacción preocupante de la Xunta.
La Fegamp advierte: el conflicto de los VTC se expande
El presidente de la Fegamp, Alberto Varela, lanzó una alerta clara desde A Coruña: el problema de los vehículos de transporte con conductor (VTC) podría extenderse a más concellos gallegos si no se actúa con rapidez.
Hasta ahora, ciudades como A Coruña, Santiago de Compostela y Vigo habían liderado las reclamaciones. Sin embargo, según Varela, el conflicto ya empieza a traspasar las fronteras de las grandes áreas urbanas, poniendo en riesgo el equilibrio del transporte local en municipios más pequeños.
“O conflito polos VTC é algo que se pode estender a máis concellos”, advirtió el dirigente, dejando entrever un escenario de creciente descontrol.
Silencio de la Xunta: ni respuesta ni regulación
Uno de los puntos más críticos es la falta de respuesta por parte de la Xunta de Galicia, que hasta el momento no ha contestado a las peticiones formales trasladadas tanto por la Fegamp como por varios ayuntamientos.
La demanda es clara: una regulación autonómica que ordene la actividad de los VTC y evite conflictos con el sector del taxi, además de garantizar un marco legal estable.
Sin embargo, según confirmó Varela, la situación sigue bloqueada:
- No hay acuerdo
- No hay normativa clara
- No hay respuesta oficial
Este silencio institucional está generando incertidumbre jurídica y tensión social, en un momento en el que el crecimiento de plataformas de movilidad plantea nuevos desafíos regulatorios.
Un problema que ya no es solo urbano
El riesgo, según la Fegamp, es que la falta de regulación provoque un efecto contagio en toda Galicia. Lo que comenzó como un choque en grandes ciudades puede derivar en un conflicto territorial amplio, afectando a múltiples concellos con menor capacidad de gestión.
La federación insiste en su papel como intermediaria entre los municipios y la Xunta, pero reconoce que sin voluntad política autonómica, la situación podría agravarse.
Tensión creciente en el modelo de movilidad
El conflicto de los VTC refleja un problema más profundo: el choque entre modelos tradicionales de transporte y nuevas formas de movilidad impulsadas por plataformas digitales.
Sin una regulación clara:
- Se intensifica la competencia desleal percibida por el taxi
- Se genera desigualdad normativa entre territorios
- Se debilita la capacidad de control de los ayuntamientos
Galicia ante un punto de inflexión
La falta de liderazgo autonómico está situando a Galicia en una posición delicada. Mientras otras comunidades avanzan en marcos regulatorios, aquí el conflicto amenaza con escalar.
La pregunta es inevitable:
¿Está la Xunta dejando que el problema crezca hasta volverse inmanejable?
