Cuba enfrenta crisis económica: inflación y salarios mínimos
Cuba ha declarado una emergencia económica ante diversos problemas que abarcan apagones frecuentes, una caída del turismo y un desabastecimiento de productos. Recientemente, el régimen de La Habana notificó a las aerolíneas que no puede garantizar el suministro de combustible para vuelos comerciales, lo que ha provocado la cancelación de rutas y la repatriación de turistas.
La crisis energética es estructural. La Unión Eléctrica de Cuba reconoce déficits históricos en la generación de electricidad, con quejas de apagones que afectan a más de la mitad del país. En las horas punta, la demanda máxima ronda los 3 100 megavatios, mientras que la capacidad de generación apenas supera 1 100 megavatios. Esto ha llevado a cerrar fábricas y reducir el funcionamiento del transporte público.
En respuesta a esta crisis, el gobierno ha implementado medidas de ahorro, como la semana laboral de cuatro días, restricciones en la venta de combustibles y recortes en servicios en sectores estatales. Air Canada y otras aerolíneas han tenido que suspender rutas o modificar sus operaciones debido a la inestabilidad en el suministro de combustible.
El sector turístico, una de las principales fuentes de divisas para la isla, ya registraba una caída del 18% en la llegada de viajeros en 2025, alcanzando su menor cifra desde 2002. Esto implica menos ingresos para importar productos esenciales como alimentos y medicamentos.
El estado cubano admite la gravedad de la situación económica: el PIB se contrajo un 5% en 2025 según informes locales. La deuda externa con el Club de París asciende a 4 600 millones de dólares, lo que limita aún más la capacidad del país para acceder a financiamiento.
El peso cubano ha alcanzado un valor de aproximadamente 500 pesos por dólar en el mercado informal, lo que coloca el salario promedio en cerca de 14 dólares mensuales. Esto, sumado a una inflación que se estima superior al 70% en productos básicos, agrava la situación económica de muchos cubanos.
