Una coalición de fiscales generales de doce estados de EE.UU. ha presentado una demanda en los tribunales para impugnar la adquisición de Warner Bros por parte de Paramount Skydance. Esta operación, valorada en 110 000 millones de dólares, ha suscitado preocupaciones sobre sus efectos en la competencia en el mercado audiovisual.
Encabezada por el fiscal general de California, Rob Bonta, la demanda argumenta que la fusión podría causar «un daño sustancial a las salas de cine, las distribuidoras de cable y, en última instancia, al público de todo el país». La principal preocupación reposa sobre la integración de dos de las cinco principales distribuidoras de películas en Hollywood y de los cinco mayores dueños de canales de televisión por cable.
Los demandantes señalan que la compañía resultante de esta fusión controlaría casi un tercio de las películas en cartelera en Estados Unidos y un porcentaje similar de la programación televisiva por cable. Ante esta situación, exigen que Paramount y Warner detengan la operación hasta que se resuelva el litigio, advirtiendo que podrían solicitar una orden de restricción temporal en caso de negativa.
La coalición de estados incluye además a Arizona, Colorado, Connecticut, Massachusetts, Minnesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregón y Washington. Los fiscales han manifestado que esta concentración de poder limitaría las oportunidades para el público de acceder a una mayor variedad de contenidos.
Bonta concluyó su declaración subrayando que en el país nadie está por encima de la ley, haciendo hincapié en la importancia de mantener una competencia justa en el mercado.
