Una operación conjunta entre España, Ecuador y Europol ha permitido desarticular una de las mayores organizaciones de tráfico de cocaína que operaban entre Sudamérica y Europa. La investigación se salda con 44 detenidos, más de 21 toneladas de droga intervenidas y un entramado empresarial utilizado para introducir la mercancía por los principales puertos españoles.
Una de las mayores operaciones contra el narcotráfico
Las fuerzas de seguridad han asestado un duro golpe al crimen organizado internacional con la desarticulación de una organización dedicada a introducir grandes cargamentos de cocaína en Europa a través de los principales puertos de España y Ecuador.
La denominada Operación Mondragón, desarrollada de forma conjunta por la Guardia Civil, la Policía Nacional de Ecuador, Europol y bajo la coordinación de la Audiencia Nacional y la Fiscalía Antidroga, ha permitido intervenir más de 21 toneladas de cocaína y detener a 44 personas vinculadas a la organización.
La droga llegaba oculta en contenedores
Según la investigación, la red utilizaba contenedores marítimos procedentes principalmente del puerto ecuatoriano de Guayaquil para ocultar la cocaína entre mercancías legales destinadas al mercado europeo.
Los cargamentos accedían a España a través de importantes infraestructuras portuarias como Algeciras, Valencia y Málaga, desde donde posteriormente eran distribuidos a distintos países europeos.
Empresas legales para ocultar el negocio
Los investigadores descubrieron que la organización disponía de un sofisticado entramado empresarial dedicado al transporte, la importación de alimentos y otras actividades comerciales con las que pretendían dar apariencia legal a sus operaciones.
Estas sociedades servían tanto para introducir la droga como para blanquear los beneficios obtenidos mediante el tráfico internacional de cocaína.
Ramificaciones internacionales y financiación desde Dubái
La investigación también ha permitido identificar una estructura financiera con conexiones internacionales.
Según las pesquisas, una rama de la organización operaba desde Dubái, donde inversores vinculados al crimen organizado financiaban las compras de cocaína y canalizaban fondos hacia las empresas utilizadas por la red para ocultar sus actividades ilícitas.
Millonarias incautaciones y decenas de registros
Durante la operación se practicaron numerosos registros en provincias como La Rioja, Cádiz, Sevilla y Alicante, donde los agentes intervinieron abundante documentación, bienes y cerca de un millón de euros en efectivo, localizado oculto en cajas de zapatos durante uno de los registros domiciliarios.
Además del dinero, las autoridades han bloqueado propiedades, vehículos y diversos activos financieros presuntamente relacionados con el blanqueo de capitales.
Un golpe de gran impacto contra el narcotráfico
La incautación de más de 21 toneladas de cocaína sitúa esta operación entre las más importantes desarrolladas en los últimos años contra las redes internacionales dedicadas al tráfico de drogas.
Las investigaciones continúan abiertas y no se descartan nuevas detenciones ni la ampliación de las diligencias para localizar otros miembros de la organización y su patrimonio oculto.
