Un agente de la Policía Nacional logró convencerlo para que depusiera el arma tras minutos de máxima tensión en un enfrentamiento cara a cara.
Un guardia civil fue detenido en la noche del pasado jueves después de atrincherarse en su vivienda, situada en una de las torres de La Casería, y amenazar con provocar una explosión de gas que podría haber causado una tragedia en el edificio.
El suceso ocurrió alrededor de las 21:45 horas, cuando la Policía Nacional recibió el aviso de que un hombre, aparentemente muy alterado y presuntamente bajo los efectos de sustancias psicotrópicas, se encontraba encerrado en su domicilio del séptimo piso y aseguraba que haría saltar el edificio por los aires.
Tres horas de negociación
Hasta el lugar se desplazaron varios agentes policiales, que comprobaron la gravedad de la situación al encontrar al individuo muy exaltado y amenazando con provocar una explosión.
Ante el riesgo existente, se solicitó la intervención de un negociador policial, que mantuvo conversaciones con el hombre durante casi tres horas para intentar convencerlo de que depusiera su actitud.
Finalmente, cerca de la una de la madrugada, el negociador logró que el individuo aceptara abandonar su postura.
Un enfrentamiento armado de máxima tensión
Sin embargo, cuando los agentes intentaron acceder a la vivienda para proceder a su detención, el hombre salió huyendo del domicilio.
Durante la huida se encontró frente a frente con un agente de la Policía Nacional. En ese momento ambos sacaron sus armas reglamentarias, protagonizando unos minutos de enorme tensión en los que permanecieron encañonándose mutuamente.
Según las informaciones conocidas, el detenido es guardia civil y anteriormente había sido infante de marina, por lo que contaba con formación en el uso de armas. Además, llevaba la pistola sin el seguro puesto y preparada para disparar.
La intervención del agente evitó una tragedia
El policía logró mantener la calma y convencer al hombre de que no tenía sentido provocar una tragedia, instándole a dejar el arma en el suelo.
Tras varios minutos de tensión, el guardia civil acabó soltando la pistola, momento en el que fue reducido y detenido por los agentes.
Posible reconocimiento al agente
La actuación del policía que se enfrentó cara a cara con el detenido ha sido considerada de gran valor por sus compañeros, ya que arriesgó su vida para evitar un desenlace fatal.
Por este motivo, está previsto que se solicite para él —y para otros tres agentes que participaron en el operativo— la medalla roja al mérito policial, una de las distinciones más relevantes dentro del cuerpo.
El suceso generó una gran preocupación entre los vecinos de la zona, que siguieron con inquietud el despliegue policial y las largas horas de negociación hasta que finalmente la situación pudo resolverse sin víctimas.
