Durante las últimas décadas, España ha sido un destino importante para ciudadanos procedentes de Europa del Este, entre ellos ucranianos, búlgaros, polacos y rumanos. Sin embargo, según la última Estadística Continua de Población (ECP) del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025 se ha registrado una reducción en el número de residentes de estas nacionalidades en España.
Según el INE, la población ucraniana residente en España a principios de 2025 era de 202 105 personas. Aunque esta cifra representa un aumento del 138 % respecto a 2015 y un crecimiento del 92 % desde 2019, el número de ucranianos descendió un 3,76 % en el último año, pasando de 210 012 en 2024 a la cifra actual.
La disminución de residentes no se limita a Ucrania. La población búlgara también mostró una caída del 2,86 %, con 109 604 personas en 2025 frente a 112 834 en 2024. Este descenso en la población búlgara residente en España ha sido constante desde 2012, cuando se registraron 151 475 personas, acumulando una reducción del 27,64 % en este período.
En el caso de la población polaca, aunque en 2025 se produjo un ligero crecimiento del 3,6 % al pasar de 59 132 en 2024 a 61 258 personas, esta cifra sigue siendo inferior al máximo histórico registrado en 2009, cuando se contabilizaron 80 043. Esto representa una disminución del 23,47 % desde entonces.
Por último, la población rumana en España también ha experimentado un descenso. En 2025 residían 609 270 personas de origen rumano, frente a 620 463 en 2024, lo que equivale a una caída del 1,8 %. Esta tendencia a la baja es constante desde 2012, cuando se alcanzó un máximo de 798 970 residentes, representando un descenso acumulado del 23,74 %.
Estos datos reflejan una nueva dinámica en la migración desde Europa del Este hacia España, con un retroceso generalizado en la población residente de estas nacionalidades para el año 2025.
