McLaren sufrió un domingo catastrófico en el GP de China 2026: Lando Norris y Oscar Piastri no tomaron la salida, cada uno por problemas distintos en la parte eléctrica del motor Mercedes, dejando al equipo completamente fuera de la acción. La situación vuelve a poner en evidencia las limitaciones de McLaren como cliente de Mercedes y la fragilidad de la unidad de potencia alemana.
Problemas eléctricos dejan a McLaren sin representación
El drama comenzó antes de la salida: el coche de Norris no salió del garaje debido a fallos en la parte eléctrica de la unidad de potencia, mientras que Piastri tuvo que regresar de la parrilla sin poder arrancar. Andrea Stella, jefe del equipo, admitió la dependencia de Mercedes para resolver estos problemas:
“Es un área del coche que no depende de McLaren, así que confiamos en lo que nos diga HPP (Mercedes). Ahora mismo se habla de dos problemas diferentes que han sucedido a la vez en la misma carrera, pero es una coincidencia”.
El doble abandono evidencia que la fiabilidad no está asegurada ni para los equipos clientes de Mercedes, pese a que las flechas de plata han logrado dos dobletes en las primeras dos carreras.
La frustración de Norris y Piastri
Norris reconoció el impacto del abandono:
“Es mi primera no salida en un gran premio, estoy decepcionado por no poder hacer mi trabajo… tenemos que entender mejor la unidad de potencia, aunque el coche no está al nivel de luchar por un podio o victoria”.
Por su parte, Piastri remarcó la imprevisibilidad de la nueva reglamentación y la poca continuidad de competición:
“Es decepcionante… hace bastante tiempo que no hago un gran premio. Estas cosas pueden pasar con coches nuevos”.
El contraste con el rendimiento de Mercedes deja a McLaren en una posición complicada de cara al campeonato, con problemas técnicos que afectan la moral y la competitividad del equipo.
Reflexión crítica: ¿cuánto puede depender McLaren de Mercedes?
El doble abandono del GP de China no solo golpea a McLaren en la pista, sino que evidencia un problema estructural de dependencia hacia Mercedes. Los clientes pueden tener los mismos motores que los equipos punteros, pero los resultados distan mucho de los dobletes del equipo oficial. Esta situación plantea preguntas incómodas: ¿Está McLaren preparado para competir al más alto nivel o seguirá dependiendo de la fiabilidad y desarrollo de Mercedes para aspirar a algo más que la media tabla?
