Washington despliega agentes federales en la isla para investigar un violento enfrentamiento que deja muertos y eleva la tensión con el régimen cubano.
El FBI entra en Cuba en plena crisis bilateral
Un equipo técnico del FBI ha llegado a Cuba para iniciar una “investigación independiente” tras el tiroteo ocurrido el pasado 25 de febrero, en el que murieron varios exiliados cubanos en aguas del Caribe.
El incidente se produjo cuando 10 ciudadanos cubanos intentaron entrar en la isla en una lancha rápida, armados con 13 000 cartuchos, 13 fusiles y 11 pistolas, según la versión oficial de La Habana.
El resultado fue un enfrentamiento directo con la guardia fronteriza cubana que dejó cinco muertos y varios heridos, actualmente bajo custodia del régimen.
Washington no se fía de La Habana
La decisión de enviar al FBI refleja una desconfianza evidente. Desde la embajada estadounidense han dejado claro que:
👉 EEUU no aceptará la versión del régimen cubano sin verificarla
Un funcionario fue tajante:
“No tomamos decisiones basándonos en lo que dice Cuba”, subrayando que la investigación se guiará por los intereses y leyes estadounidenses.
Este movimiento supone un hecho poco habitual: cooperación directa entre ambos países en pleno clima de tensión, pero con un objetivo claro: contrastar una versión oficial cuestionada internacionalmente.
La versión cubana: “infiltración terrorista”
El régimen de Miguel Díaz-Canel sostiene que los atacantes eran exiliados procedentes de Estados Unidos con intención de:
- Sembrar el caos
- Atacar unidades militares
- Desestabilizar el país
Incluso asegura que algunos de ellos estaban identificados previamente como terroristas.
Sin embargo, Washington ha negado cualquier implicación oficial. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha sido claro:
👉 “No fue una operación del Gobierno de Estados Unidos”.
Un tiroteo que dispara la tensión internacional
Según el relato cubano, el enfrentamiento comenzó cuando los ocupantes de la lancha abrieron fuego contra una patrulla, hiriendo gravemente a su capitán.
La respuesta fue inmediata, derivando en un tiroteo a corta distancia que terminó con varias muertes y la detención de los supervivientes.
Este episodio se enmarca en un contexto mucho más amplio:
- Bloqueo petrolero de EEUU a Cuba
- Caída del régimen aliado de Nicolás Maduro
- Escalada de tensiones en América Latina
Todo ello ha convertido el Caribe en un nuevo foco de inestabilidad geopolítica.
Más que un incidente: una batalla por el relato
El envío del FBI no solo busca esclarecer los hechos. También refleja una lucha más profunda:
👉 quién controla la narrativa internacional sobre lo ocurrido
Mientras Cuba habla de “terrorismo”, Estados Unidos exige pruebas y mantiene una postura de escepticismo absoluto.
La cuestión clave ahora es:
¿confirmará la investigación la versión del régimen… o destapará una historia muy distinta?
