El impacto del invierno en las reservas de vitamina D
España cuenta con una media de 2 500 a 3 000 horas de sol al año, lo que sugiere que la población debería tener niveles adecuados de vitamina D. Sin embargo, datos epidemiológicos indican que aproximadamente el 50 % de los adultos y hasta el 80 % de las personas mayores de 65 años presentan niveles insuficientes de este nutriente esencial, fenómeno conocido como la «paradoja española de la vitamina D».
En pleno invierno, se observa una caída notable de las reservas de vitamina D a mediados de enero, época en la que las horas de sol no son suficientes para cubrir las necesidades del organismo. A pesar de la presencia del sol, la radiación UVB, responsable de la producción de vitamina D, se encuentra muy filtrada y se genera poca cantidad incluso en días despejados.
La vitamina D, que se produce principalmente en la piel tras la exposición solar, es crucial para la absorción y el metabolismo del calcio, además de contribuir a otras funciones como el sistema inmunitario y la regulación del crecimiento celular.
La situación se agrava por el estilo de vida actual que favorece el tiempo en interiores y la ropa que cubre gran parte del cuerpo, así como el uso de protectores solares. Estos factores, sumados a una menor diagnosticación de la deficiencia de vitamina D en comparación con países del norte de Europa, generan un contexto preocupante. En países como Suecia o Finlandia, la fortificación de alimentos y la suplementación controlada son prácticas comunes.
Durante el invierno, la dieta también puede ayudar a suplir la falta de este nutriente. Los pescados azules, los lácteos y los cereales fortificados son fuentes alimenticias, aunque resulta difícil obtener las cantidades recomendadas solo a través de la alimentación. La exposición solar alrededor del mediodía puede ser beneficiosa, pero en muchos casos no es suficiente, por lo que la suplementación se considera esencial para adultos mayores o personas en áreas con menos sol.
Es importante señalar que cualquier suplementación debe hacerse bajo supervisión médica, dada la posibilidad de toxicidad por exceso de vitamina D. Así, el país del sol enfrenta el desafío de garantizar una salud nutricional adecuada frente a la paradoja de la deficiencia de vitamina D.

