Lo que el Gobierno presenta como un éxito histórico de recaudación es, para muchos expertos y contribuyentes, una presión fiscal sin precedentes sobre trabajadores y empresas. Desde la llegada de Pedro Sánchez al poder en 2018, la recaudación tributaria se ha disparado, pero el ritmo al que crecen los impuestos supera con creces el de la economía real.
La pregunta es inevitable:
¿estamos ante una mejora de la eficiencia del sistema… o ante una subida encubierta de impuestos?
Un salto histórico en la recaudación
Las cifras son contundentes.
En 2025, el Estado recaudó 325 356 millones de euros, muy por encima de los 198 101 millones de 2017, último año antes de la llegada de Sánchez.
Esto supone:
- +127 255 millones de euros en recaudación
- Un incremento del 64 %
Sin embargo, en ese mismo periodo, la inflación ha crecido apenas un 24,7 %.
El IRPF: el golpe directo al trabajador
El dato más llamativo está en el IRPF, el impuesto que afecta directamente a los salarios.
- 2017: 77 038 millones de euros
- 2025: 142 466 millones de euros
👉 Incremento de 65 428 millones
👉 Subida del 84,9 %
En términos prácticos:
los trabajadores están pagando casi el doble que hace ocho años.
Y lo más relevante:
este aumento es 3,4 veces superior al crecimiento de la inflación.
Empresas también bajo presión
La tendencia no afecta solo a los ciudadanos.
El Impuesto sobre Sociedades también muestra un fuerte incremento:
- 2017: 23 143 millones
- 2025: 42 266 millones
👉 Subida del 82,6 %
A esto se suma el crecimiento del IVA:
- 2017: 63 647 millones
- 2025: 99 532 millones
👉 Aumento de 35 885 millones
Seguridad Social: el “impuesto invisible”
Uno de los elementos más controvertidos es el aumento de las cotizaciones sociales.
- 2017: 125 967 millones
- 2025: ~180 000 millones
👉 Incremento de más de 54 000 millones
Aunque no siempre se presenta como un impuesto, en la práctica supone una carga directa sobre trabajadores y empresas.
El aumento total: más de 180 000 millones
Si se suman impuestos y cotizaciones:
👉 El incremento total supera los 181 000 millones de euros
Una cifra que refleja el esfuerzo fiscal acumulado en los últimos años.
¿Inflación o subida de impuestos encubierta?
El Gobierno suele justificar parte de este aumento por la inflación.
Pero los datos plantean dudas:
- Inflación: +24,7 %
- Recaudación: +64 %
- IRPF: +84,9 %
Si la recaudación hubiera crecido solo al ritmo de la inflación, el aumento habría sido de unos 80 000 millones, muy lejos de la cifra actual.
Promesas frente a realidad fiscal
Uno de los puntos más criticados es la distancia entre discurso y práctica.
El Ejecutivo aseguró en su momento que no subiría los impuestos a los trabajadores, pero los datos reflejan:
- Decenas de cambios normativos
- Incremento sostenido de la recaudación
- Mayor presión sobre rentas medias
Opinión: presión fiscal creciente en plena incertidumbre
El aumento de ingresos públicos no es, por sí mismo, negativo.
Pero el problema surge cuando:
- Crece más rápido que la economía
- No se traduce en mejoras claras en servicios
- Recae principalmente sobre clases medias
España entra así en un escenario donde el esfuerzo fiscal crece mientras el poder adquisitivo se reduce.
Conclusión
El récord de recaudación del Gobierno no es solo un dato económico.
Es el reflejo de un cambio profundo en la carga fiscal del país.
Más ingresos para el Estado…
pero también más presión para trabajadores y empresas.
La cuestión de fondo sigue abierta:
¿Hasta qué punto puede aumentar la recaudación sin afectar al crecimiento y al bolsillo de los ciudadanos?
