Un informe del Instituto Juan de Mariana alerta de que el sistema fiscal español penaliza fuertemente la inversión empresarial. Según el estudio, las empresas solo recuperan fiscalmente alrededor del 60 % del coste real de sus proyectos debido a la combinación de impuestos, inflación y reglas de amortización.
Un sistema fiscal que reduce la rentabilidad de invertir
El modelo fiscal español está desincentivando la inversión empresarial, según denuncia un informe del Instituto Juan de Mariana.
El estudio concluye que las empresas que invierten en capital productivo en España solo recuperan fiscalmente unos 6 de cada 10 euros del coste real de sus proyectos.
Esto significa que Hacienda termina absorbiendo, de forma indirecta, cerca del 40 % del valor de las inversiones, reduciendo significativamente su rentabilidad.
Según los autores del informe, esta situación supone un importante freno a la llegada de capital y a la creación de nuevos proyectos empresariales.

El problema de las reglas de amortización
El estudio analiza el impacto del Impuesto de Sociedades y las normas de amortización fiscal que deben seguir las empresas cuando realizan inversiones.
Cuando una compañía invierte en activos productivos —como maquinaria, tecnología, instalaciones o equipamiento industrial— no puede deducir inmediatamente el coste completo de esa inversión.
En su lugar, la normativa obliga a repartir las deducciones a lo largo de varios años, siguiendo tablas fijadas por la legislación tributaria.
En algunos casos, estos plazos pueden alcanzar:
- 10 años para maquinaria o equipamiento
- Más de 30 años para edificios industriales
Este sistema provoca que las empresas recuperen fiscalmente el coste de sus inversiones de forma lenta y diferida.
La inflación reduce el valor real de las deducciones
El informe destaca que el tiempo juega en contra de las empresas.
Cuando una deducción fiscal se aplica muchos años después de realizar la inversión, su valor económico real se reduce debido a dos factores principales:
- La inflación
- El coste financiero del capital
En términos simples, una deducción aplicada dentro de diez años vale mucho menos que una deducción aplicada hoy.
Por ello, al calcular el valor real de las deducciones, los investigadores concluyen que las empresas solo recuperan fiscalmente alrededor del 60 % del coste total de sus inversiones.
España pierde competitividad frente a otros países
El informe también compara el sistema fiscal español con el de otras economías avanzadas.
En varios países se han aplicado reformas para mejorar los incentivos a la inversión empresarial.
Por ejemplo:
- Estados Unidos introdujo en 2017 un sistema de amortización inmediata para muchas inversiones.
- Reino Unido ha adoptado medidas similares para favorecer el capital productivo.
- Otros países europeos han flexibilizado sus normas fiscales para reducir la carga sobre la inversión.
En contraste, el sistema español mantiene reglas de amortización más rígidas y prolongadas.
Mayor presión fiscal sobre el capital
Según los cálculos del informe, este tratamiento fiscal provoca que la tasa marginal efectiva sobre nuevas inversiones alcance cerca del 28 % en España.
En varios países europeos comparables, esa cifra se sitúa por debajo del 20 %.
Esta diferencia supone un coste adicional para las empresas que deciden invertir en España, lo que puede desviar inversiones hacia otras economías.
Menos inversión, menor crecimiento económico
Los autores del estudio advierten de que el impacto de este sistema fiscal no se limita a las empresas, sino que afecta a toda la economía.
La inversión productiva es uno de los principales motores del crecimiento económico, ya que permite:
- Mejorar la productividad
- Modernizar la tecnología empresarial
- Aumentar los salarios a largo plazo
De hecho, en las economías desarrolladas más del 40 % del crecimiento de los salarios reales está ligado al aumento de la productividad, que depende en gran medida de la inversión en capital.
La propuesta: mejorar el tratamiento fiscal de la inversión
El informe concluye que una reforma fiscal que acelere o permita deducir inmediatamente las inversiones empresariales podría mejorar la competitividad de España.
Entre las medidas propuestas destacan:
- Amortización mucho más rápida de los activos
- Deducción inmediata de determinadas inversiones
- Reducción de la carga fiscal sobre el capital productivo
Según los autores, estas reformas podrían estimular nuevos proyectos empresariales, atraer inversión y reforzar el crecimiento económico del país.

