Encarecer las horas extraordinarias en los convenios colectivos es el nuevo eje de la propuesta que UGT y CCOO han puesto sobre la mesa en la negociación con la patronal para renovar el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) hasta 2028. Las centrales sindicales quieren que las horas extra tengan una compensación superior obligatoria respecto a la hora ordinaria y que esta referencia quede recogida de forma general en los marcos de negociación sectoriales y territoriales.
La iniciativa se ha trasladado a la CEOE dentro del primer documento de bases para abrir el nuevo ciclo de diálogo social. El acuerdo anterior caducó en diciembre y los sindicatos buscan acelerar su sustitución con nuevas directrices salariales, de jornada y de organización del trabajo. Entre ellas, destaca el refuerzo del tratamiento de las horas extraordinarias, que actualmente no están obligadas por ley a pagarse por encima del precio de la hora normal, salvo que así lo establezca cada convenio.
UGT y CCOO defienden que el trabajo fuera de jornada debe tener un carácter excepcional y, por tanto, un sobrecoste claro para las empresas. Argumentan que las horas extra afectan a la conciliación, elevan la fatiga laboral y pueden aumentar riesgos de seguridad, por lo que su uso debería desincentivarse mediante una compensación económica reforzada o con descansos equivalentes más favorables.
Subida obligatoria sobre la hora ordinaria
Encarecer las horas extraordinarias en los convenios colectivos pasa, según la propuesta sindical, por introducir una cláusula marco que recomiende —o impulse— que todas las mesas negociadoras establezcan un recargo sobre la hora ordinaria. Aunque no fijan aún un porcentaje único para todos los sectores, sí dejan claro que debe existir un incremento efectivo.
Como referencia, UGT ya defendió anteriormente que la hora extra debería pagarse al menos un 25% por encima de la ordinaria. Ese planteamiento fue incluso llevado a instancias europeas en una reclamación sobre el cumplimiento de la Carta Social Europea. Sin embargo, la normativa española actual solo exige que, si se pagan y no se compensan con descanso, no se abonen por debajo del valor de la hora normal.
Esto ha provocado que exista una gran dispersión entre sectores: algunos convenios sí incluyen pluses relevantes y otros apenas igualan el precio base.
Presión paralela sobre el registro de jornada
La ofensiva sindical no se limita al precio de las horas extra. También se vincula con la reforma del registro de jornada que se negocia en el ámbito laboral. UGT y CCOO consideran que mejorar el control horario —especialmente con sistemas digitales verificables— permitirá aflorar horas extraordinarias no declaradas y no compensadas.
Según su diagnóstico, todavía existe un volumen significativo de tiempo de trabajo adicional que no se paga ni se transforma en descanso. Por eso, entienden que encarecer las horas extraordinarias en los convenios colectivos debe ir acompañado de más control y trazabilidad.
La patronal, por su parte, ha mostrado reticencias tanto al endurecimiento del registro como a imponer recargos generalizados. CEOE advierte de los costes y de los riesgos de rigidez organizativa, especialmente para pymes y sectores con picos de actividad estacional.
Dos tercios de los convenios ya pagan más
Los últimos datos de estadística de convenios muestran que aproximadamente dos tercios de los acuerdos firmados el último año ya contemplan algún tipo de compensación económica superior para la hora extraordinaria. No obstante, no existe un estándar común sobre cuánto debe ser ese plus.
Otras encuestas de coste laboral reflejan que el precio medio de la hora extra se ha situado claramente por encima de la ordinaria en términos agregados, aunque con diferencias notables por actividad. Para los sindicatos, estos datos prueban que el mercado ya reconoce ese mayor valor y que falta convertirlo en regla general.
Además, sostienen que un recargo claro puede ayudar a las empresas a planificar mejor las plantillas y a optar por nuevas contrataciones en lugar de prolongar jornadas de forma recurrente.
Negociación abierta hasta 2028
El nuevo AENC que se negocie tendrá carácter orientativo, no obligatorio, pero suele marcar la pauta de miles de convenios en toda España. Por eso, incluir la referencia de encarecer las horas extraordinarias en los convenios colectivos tendría un efecto arrastre relevante en los próximos tres años.
Las centrales sindicales también quieren que el acuerdo aborde subidas salariales de referencia, cláusulas de revisión, formación y adaptación tecnológica. La patronal, en cambio, prioriza flexibilidad interna y moderación de costes.
Las próximas semanas serán clave para ver si se abre formalmente la mesa y si existe margen de consenso. De momento, la distancia entre las partes en materia de jornada y costes adicionales sigue siendo significativa.
Impacto potencial en trabajadores y empresas
Si prospera la propuesta sindical, los trabajadores verían reforzada la compensación por prolongar su jornada, mientras que las empresas tendrían mayores incentivos para limitar las horas extra a situaciones realmente necesarias. El efecto final dependerá de cómo se concrete en cada sector.
Encarecer las horas extraordinarias en los convenios colectivos se perfila así como uno de los puntos más sensibles de la nueva etapa de negociación laboral, con implicaciones directas sobre costes, organización del trabajo y calidad del empleo.
