Estella: Patrimonio Románico y Gótico en el Camino de Santiago
En el último episodio del podcast El placer de viajar, Carmelo Jordá y Kelu Robles ofrecen una exploración del patrimonio histórico y cultural de Estella, ciudad situada en la Comunidad Foral de Navarra. Estella ha sido un punto clave en el Camino de Santiago, especialmente tras la decisión del rey Sancho Ramírez en 1090 de desviar el camino para beneficiarse del flujo económico que generaban los peregrinos.
La historia de Estella está marcada por eventos significativos, como la proclamación como capital de España por el pretendiente Carlos V en 1835, lo que refleja su antigua vinculación con el carlismo.
El legado arquitectónico de la ciudad le ha valido el apodo de «Toledo del Norte», debido a su rico patrimonio medieval. Entre sus monumentos destaca la Iglesia de San Pedro de la Rúa, famosa por sus columnas torsas y su iconografía única que mezcla elementos vegetales y fantásticos.
En lo que respecta a la arquitectura civil, el Palacio de los Reyes de Navarra es un referente del románico civil y alberga la museo de Gustavo de Maeztu, mientras que el Palacio del Gobernador sirve como sede del Museo del Carlismo. El Palacio de San Cristóbal destaca también por su estilo plateresco y su función como casa de cultura.
Uno de los puntos icónicos de Estella es el Puente de la Cárcel, reconstruido tras su destrucción en la Guerra de Independencia, que ofrece vistas del río Ega y su entorno monumental.
En el ámbito gastronómico, la ciudad destaca por sus productos de la huerta navarra, como los pimientos de Lodosa y la menestra, así como el jamón, chistorra, queso de Idiazábal y el cordero. El pacharán navarro es una bebida emblemática de la región.
La segunda parte del programa se centra en Porto Santo, la «isla dorada» del archipiélago de Madeira, cuyo paisaje de playas de arena fina contrasta con la isla principal montañosa y húmeda. La historia de Porto Santo está ligada a Cristóbal Colón, quien vivió en la isla tras su matrimonio y cuyas huellas aún se conservan en la Casa Museo de Cristóbal Colón.
La isla se caracteriza por su tranquilidad, y su oferta culinaria incluye pescado fresco y sardinas asadas, acompañadas de cervezas locales.
