Estudio analiza la consciencia durante la muerte clínica
Investigadores españoles han llevado a cabo el mayor estudio hasta la fecha sobre la consciencia en situaciones de muerte clínica, publicado en la revista The Innovation. Este trabajo fue liderado por el Dr. Álex Escolà-Gascón, de la Universidad Pontificia Comillas, y el Dr. Julián Benito León, del Hospital Universitario 12 de Octubre, en colaboración con instituciones científicas de renombre.
El análisis se realizó en 13 hospitales de España y Reino Unido, abarcando a 142 pacientes que fueron reanimados tras una parada cardiorrespiratoria. Los pacientes fueron seleccionados de un total de 15 000 casos, de los cuales 2 418 sufrieron una parada y 677 sobrevivieron.
Los criterios de inclusión para el estudio requerían que los pacientes tuvieran entre 45 y 65 años, fueran ingresados bajo monitorización estrecha, hubieran sufrido una parada prolongada de entre 120 y 360 segundos y mantuvieran suficiente capacidad cognitiva para participar en las pruebas posteriores. Se excluyeron aquellos con enfermedades neurodegenerativas o en cuidados paliativos.
Durante la reanimación, se registraron parámetros clínicos como la oxigenación cerebral y el pH sanguíneo, además de aplicar pruebas de recuerdo sobre experiencias cercanas a la muerte. Los resultados indicaron que los pacientes expuestos a estímulos auditivos durante el proceso mostraron recuerdos diferentes respecto a los que no recibieron dichos estímulos.
El Dr. Escolà-Gascón, que también es autor del libro ‘Las fronteras de lo posible’, ha compartido en entrevistas casos de pacientes que, tras sobrevivir a paradas cardíacas, recordaron conversaciones de médicos y otros en las cercanías, sugiriendo que podrían acceder a información sensorial en condiciones que normalmente no permitirían tal experiencia debido a la falta de oxígeno.
Los autores señalan que, aunque el estudio no prueba que la consciencia sobreviva a la muerte, los datos obtenidos presentan desafíos a las hipótesis actuales sobre la consciencia humana en eventos de colapso fisiológico. Este trabajo podría contribuir a mejorar la monitorización cerebral durante la reanimación y a tratar las experiencias reportadas por pacientes con mayor atención antes de clasificarlas como delirios o alucinaciones.
