PP y Vox rebajan la tensión, estrechan su colaboración y exploran un futuro Gobierno conjunto para desalojar a Pedro Sánchez de La Moncloa. La inmigración, la corrupción y la estabilidad centran el nuevo entendimiento.
La política española entra en una nueva fase. Tras meses de enfrentamientos públicos, Partido Popular y Vox han iniciado una etapa de acercamiento estratégico con un objetivo compartido: construir una mayoría suficiente para desalojar a Pedro Sánchez de La Moncloa en las próximas elecciones generales.
Según publica El Confidencial, tanto el entorno de Alberto Núñez Feijóo como el de Santiago Abascal consideran que la fragmentación del espacio del centro-derecha solo beneficia al PSOE, lo que ha favorecido una nueva dinámica de entendimiento entre ambas formaciones.
Feijóo ya no descarta una coalición con Vox
Uno de los principales cambios políticos es el nuevo discurso del líder del PP.
Si hasta hace pocos meses evitaba hablar abiertamente de pactos con Vox, ahora Feijóo admite la posibilidad de una coalición de Gobierno siempre que los resultados electorales así lo exijan.
El cambio supone un importante giro respecto a la estrategia seguida tras las elecciones de 2023 y refleja la convicción, cada vez más extendida en Génova, de que la suma con Vox podría ser la única vía para alcanzar una mayoría parlamentaria.
El pacto de Castilla y León marca el camino
El clima entre ambas formaciones ha mejorado especialmente tras el cierre de los acuerdos políticos en Castilla y León, mientras continúan las conversaciones para reforzar la cooperación institucional en otras comunidades autónomas como Andalucía.
En ambos partidos consideran que la prioridad pasa ahora por concentrar los esfuerzos en ofrecer una alternativa al actual Ejecutivo.
Desde Vox mantienen un discurso muy duro contra el Gobierno de Pedro Sánchez, mientras que el PP centra sus críticas en los distintos casos judiciales y políticos que afectan al entorno del Ejecutivo.
Inmigración: el principal acercamiento
Uno de los ámbitos donde más visible resulta este acercamiento es el de la política migratoria.
El PP ha endurecido progresivamente su discurso sobre el control de fronteras, la inmigración ilegal y las políticas de devolución, posiciones que tradicionalmente habían sido una de las principales señas de identidad de Vox.
Aunque ambas formaciones siguen manteniendo diferencias, en este asunto el margen de coincidencia es hoy considerablemente mayor que hace apenas un año.
Vox evita abrir nuevos frentes
Según la información publicada, también se aprecia una estrategia de mayor pragmatismo por parte de Vox.
La formación de Santiago Abascal habría optado por no convertir determinadas cuestiones sociales, como el aborto o los derechos del colectivo LGTBI, en obstáculos para un eventual acuerdo de Gobierno.
El objetivo sería facilitar una futura negociación sin renunciar a sus principios programáticos, pero evitando que esos asuntos bloqueen la posibilidad de formar una mayoría parlamentaria.
La corrupción del PSOE, eje de la estrategia común
Más allá de las diferencias ideológicas, PP y Vox coinciden en situar los distintos casos que afectan al entorno del PSOE como uno de los principales argumentos para justificar la necesidad de un cambio político.
Mientras Vox habla de una supuesta «mafia del PSOE», el Partido Popular insiste en denunciar la acumulación de investigaciones judiciales y casos de corrupción que, a su juicio, deterioran la credibilidad del Ejecutivo.
Esta coincidencia ha contribuido a reducir el nivel de confrontación entre ambas formaciones durante los últimos meses.
El reto: construir una mayoría suficiente
Pese al acercamiento, el camino hacia un eventual Gobierno conjunto dependerá del resultado de las próximas elecciones generales.
Las direcciones de ambos partidos son conscientes de que cualquier mayoría alternativa requerirá no solo una buena relación política, sino también una negociación compleja sobre el reparto de responsabilidades y el programa de Gobierno.
Lo que parece haber cambiado es el tono. La confrontación constante entre PP y Vox ha dado paso a una estrategia de cooperación que busca maximizar las opciones del bloque de centro-derecha para alcanzar La Moncloa.
