Feijóo y Abascal intensifican sus diferencias en Extremadura
Las negociaciones para la formación de un nuevo gobierno en Extremadura están generando tensiones entre el Partido Popular (PP) y Vox. Ambas formaciones buscan atraer al electorado en medio del ciclo electoral, pero también deben encontrar puntos de acercamiento para la investidura de María Guardiola.
Las conversaciones comenzaron en un contexto complicado. La presidenta en funciones de Extremadura ofreció a Vox participar en el gobierno a través de los medios, lo que fue mal recibido por esta formación. En respuesta, el líder de Vox, Santiago Abascal, ha exigido una vicepresidencia y varias consejerías, lo que desencadena un tira y afloja entre los dos partidos.
A pesar de que ambos se han esforzado por pedir discreción, han utilizado la prensa para lanzar comunicados y mensajes públicos que reflejan sus posturas. En este sentido, Abascal aprovechó la ocasión de la reunión entre Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez para incrementar la tensión, afirmando que esto aumenta la desconfianza.
El presidente del PP, por su parte, defendió el principio de respeto a las instituciones, sugiriendo que Abascal no respeta a España al tratar la política institucional de esta manera. Esto ha llevado a Abascal a calificar al PP como una «estafa», citando contradicciones en la postura de Feijóo, que previamente había señalado que no asistiría a actos con Sánchez durante el contexto de presuntas irregularidades judiciales.
Las expectativas para las negociaciones son bajas, pues Feijóo ha expresado escepticismo respecto a la posibilidad de un entendimiento, destacando la necesidad de abordar no solo el envío de tropas a Ucrania sino también el aumento del gasto en defensa en un marco más amplio.
