LaLiga, Premier League, Bundesliga y Serie A lanzan un frente común antes de las próximas elecciones de FIFA y reclaman más transparencia, participación de las partes afectadas y límites al poder de su presidente.
La tensión entre las grandes ligas europeas y la FIFA ha subido varios grados. LaLiga, Premier League, Bundesliga y Serie A han unido sus voces para reclamar una reforma profunda de la gobernanza del organismo rector del fútbol mundial, con especial énfasis en limitar las posibles injerencias políticas y separar las funciones regulatorias de las comerciales.
El movimiento llega en un momento especialmente sensible, con las elecciones a la presidencia de FIFA en el horizonte y después de varios episodios que las ligas consideran representativos de los problemas actuales de gobernanza.
Las grandes ligas reclaman cambios en la FIFA
El comunicado conjunto reclama una FIFA con mayor participación de las partes afectadas, decisiones sustentadas en datos objetivos y mecanismos que garanticen una separación efectiva entre el poder regulatorio y los intereses comerciales de la organización.
Las cuatro grandes ligas consideran que el problema no puede reducirse únicamente a la figura del actual presidente, Gianni Infantino. Su planteamiento apunta a una cuestión estructural: la concentración simultánea de competencias regulatorias, comerciales y políticas en la presidencia de FIFA.
En su comunicado, las ligas sostienen que el fútbol necesita contrapesos efectivos, transparencia y procedimientos independientes.
El documento reclama, además, que las decisiones que afecten directamente al calendario, las competiciones, el empleo o los principales activos del fútbol cuenten con una participación real de quienes soportan sus consecuencias.
El calendario internacional, uno de los grandes puntos de conflicto
Uno de los principales enfrentamientos gira en torno al Calendario Internacional de Partidos.
Las ligas denuncian que FIFA ha adoptado decisiones de gran alcance que afectan directamente a las competiciones nacionales sin que las partes perjudicadas tengan una participación efectiva en el proceso.
La ampliación del calendario internacional implica más periodos de interrupción de las competiciones nacionales y aumenta la presión sobre los clubes y los jugadores.
Las grandes ligas recuerdan que aproximadamente el 1 % de los futbolistas profesionales del mundo participa en el Mundial de FIFA, mientras que la inmensa mayoría desarrolla su actividad dentro de las competiciones nacionales.
Su argumento es que esas competiciones constituyen la estructura permanente sobre la que se sostiene buena parte de la actividad futbolística mundial.
El conflicto por FIFA Forward Enterprise
El comunicado también menciona el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa que finalmente fue retirada después de las objeciones planteadas por diferentes actores del fútbol.
Las grandes ligas consideran que el episodio demuestra que no basta con introducir cambios puntuales después de una controversia.
A su juicio, es necesario modificar las propias reglas de funcionamiento de FIFA para establecer límites institucionales claros y evitar que decisiones de enorme alcance puedan quedar concentradas en una estructura con insuficientes contrapesos.
El documento sostiene que el presidente de FIFA ha reconocido la necesidad de reformas, pero considera insuficientes los cambios meramente procedimentales.
Las ligas reclaman que no haya injerencias políticas
Uno de los puntos centrales del manifiesto es la exigencia de que determinadas decisiones, especialmente las disciplinarias, permanezcan protegidas frente a cualquier injerencia política.
La reclamación adquiere especial relevancia después de episodios que, según las grandes ligas, han puesto de manifiesto la necesidad de establecer una separación más clara entre fútbol y poder político.
El comunicado también hace referencia a la intervención atribuida al presidente estadounidense Donald Trump ante Infantino en relación con una sanción a un futbolista, presentada por las ligas como un ejemplo de la preocupación que existe alrededor de las posibles interferencias políticas.
Las ligas no plantean únicamente una cuestión relacionada con una persona concreta. Su reclamación es más amplia: las decisiones disciplinarias deben contar con garantías de independencia y procedimientos claramente establecidos.
Las cuatro ligas quieren más poder para los afectados
La propuesta de reforma plantea crear un órgano permanente de representación en el que estén presentes las principales partes interesadas del fútbol.
La estructura debería incluir, según el comunicado:
- Federaciones nacionales.
- Ligas profesionales.
- Clubes.
- Jugadores de fútbol masculino y femenino.
Este órgano debería recibir información completa sobre las iniciativas de FIFA y desempeñar un papel relevante en la toma de decisiones.
Para asuntos como calendarios, empleo y competiciones, las ligas reclaman que los grupos directamente afectados tengan capacidad real de participación y, en determinadas decisiones, que sea necesario su acuerdo.
La propuesta supondría modificar de manera significativa el actual equilibrio de poder dentro del fútbol internacional.
Decisiones basadas en datos y evaluaciones independientes
Otro de los tres grandes pilares de la reforma propuesta es que las decisiones importantes de FIFA estén respaldadas por datos objetivos.
Las ligas reclaman que cualquier iniciativa de gran alcance incluya antes de su aprobación:
- Una justificación claramente definida.
- Datos que permitan respaldar la propuesta.
- Una evaluación independiente.
- Un análisis de su impacto sobre jugadores, clubes, ligas y aficionados.
- El estudio de diferentes alternativas.
- Una explicación pública de la decisión definitiva.
La propuesta pretende introducir así un sistema de mayor transparencia en decisiones que pueden modificar de manera sustancial el funcionamiento del fútbol profesional.
Separar el poder regulatorio del poder comercial
El tercer eje del documento afecta directamente a la estructura de FIFA.
Las grandes ligas consideran necesario proteger la función de FIFA como regulador y garante del fútbol frente a su actividad comercial como organizadora de competiciones internacionales.
El comunicado reclama mecanismos institucionales que permitan preservar la confianza, la legitimidad y la rendición de cuentas.
También propone que los órganos responsables de cuestiones como ética, supervisión financiera y procesos electorales dispongan de nombramientos, presupuestos y competencias independientes de la administración y de la presidencia de FIFA.
La intención es evitar posibles conflictos de intereses y reforzar los controles internos.
Las elecciones de FIFA entran en el centro del debate
El manifiesto llega precisamente cuando se prepara el próximo proceso electoral de FIFA.
Las cuatro ligas piden a los candidatos a la presidencia que presenten públicamente sus propios programas de reforma y defiendan principios de transparencia y buenas prácticas de gobernanza.
También reclaman que los recursos financieros, jurídicos, de comunicación y marketing de FIFA, así como los fondos destinados al desarrollo del fútbol, mantengan una estricta neutralidad durante el proceso electoral.
La petición pretende evitar que los recursos institucionales puedan utilizarse para generar ventajas a favor de cualquiera de los candidatos.
Una convención sobre gobernanza en los primeros 100 días
Las grandes ligas han ido un paso más allá y han planteado una propuesta concreta para el próximo mandato.
Solicitan que, durante los primeros 100 días, se convoque una Convención sobre Gobernanza presidida por una persona independiente.
En ella deberían estar representadas las federaciones miembro y diferentes sectores de la comunidad futbolística.
El objetivo sería que esta convención presentara públicamente sus conclusiones en un plazo de seis meses.
De esta forma, la reforma no quedaría limitada a una declaración de intenciones, sino que tendría un calendario inicial para desarrollar cambios en la estructura de FIFA.
Las ligas llaman al resto del fútbol a sumarse
El comunicado no se dirige únicamente a los candidatos a la presidencia.
LaLiga, Premier League, Bundesliga y Serie A invitan a confederaciones, federaciones nacionales, clubes, sindicatos de jugadores, grupos de aficionados y autoridades públicas de todo el mundo a respaldar los principios planteados.
Las cuatro competiciones consideran que el debate afecta al conjunto del fútbol porque las decisiones adoptadas por FIFA tienen consecuencias económicas y deportivas que trascienden al propio organismo.
Las ligas destacan además su contribución al fútbol base, al empleo, a la actividad económica y a los ingresos fiscales de las comunidades en las que desarrollan su actividad.
Un pulso que puede marcar el futuro de FIFA
El documento presentado por las grandes ligas supone una posición conjunta poco habitual de cuatro de las principales competiciones nacionales europeas.
Más allá de las críticas concretas dirigidas a determinadas decisiones, el fondo del comunicado plantea una cuestión de gobernanza: quién debe participar en las decisiones que afectan al fútbol profesional y qué límites debe tener el poder de FIFA.
La respuesta que reclaman las ligas pasa por mayor participación, decisiones fundamentadas en datos, controles independientes y una separación más clara entre las funciones regulatorias y comerciales.
Con las elecciones de FIFA acercándose, el debate queda abierto. No solo está en juego quién dirigirá el organismo, sino también cómo se ejercerá ese poder y qué papel tendrán las ligas, clubes y jugadores en las decisiones que afectan al futuro del fútbol.
