La Guardia Civil desmantela una peligrosa banda especializada en robos a supermercados en Galicia
Lo que comenzó como un robo con fuerza en un supermercado de Santa Comba en agosto del pasado año ha terminado revelando una estructura delictiva mucho más amplia. La investigación de la Guardia Civil, bautizada como operación Market, ha permitido desarticular una banda a la que se atribuyen al menos ocho asaltos en distintos concellos de la provincia de A Coruña.
La actuación policial no solo ha sacado a la luz un patrón criminal perfectamente organizado, sino también la creciente sofisticación de este tipo de delincuencia, que genera preocupación en numerosos municipios gallegos.
Un patrón criminal meticuloso y repetitivo
Según la investigación, el grupo actuaba siempre con un modus operandi altamente planificado, dividido en fases claramente diferenciadas:
- Un primer día dedicado a la vigilancia, estudio del objetivo y neutralización de alarmas.
- Un segundo ataque, normalmente de madrugada, cuando accedían a los establecimientos.
Para ejecutar los robos, los delincuentes utilizaban herramientas altamente peligrosas como lanzas térmicas y cortadores de plasma, capaces de generar grandes temperaturas y abrir cajas fuertes con rapidez.
Este nivel de preparación refleja, según fuentes de la investigación, una organización criminal estructurada, alejada de delitos improvisados.
Ocho concellos afectados por la oleada de robos
La banda no limitó su actividad a un único municipio. Además del robo inicial en Santa Comba, la Guardia Civil atribuye los golpes a establecimientos de:
- Bertamiráns (Ames)
- Padrón
- Arteixo
- Malpica de Bergantiños
- A Laracha
- Ponteceso
- Cerceda
En localidades como Padrón y Bertamiráns, los asaltos no se limitaron a supermercados, sino que también alcanzaron tiendas de telefonía, ampliando el impacto del grupo criminal.
Operativo policial: detención in fraganti en Arteixo
El avance de la investigación permitió a los agentes de los Equipos Territoriales de Policía Judicial (ETPJ) de Noia y Carballo, junto con la Unidad de Seguridad Ciudadana (USESIC), localizar e identificar a los sospechosos.
La operación culminó cuando los presuntos miembros de la banda fueron sorprendidos en plena preparación de un nuevo robo en un supermercado de Arteixo. A pesar de las medidas de seguridad que empleaban para evitar ser detectados, los agentes lograron detenerlos.
Los arrestados son:
- Un vecino de Bertamiráns
- Un vecino de Carballo
Ambos fueron puestos a disposición judicial y el juzgado de Negreira decretó su ingreso en prisión provisional, lo que refuerza la gravedad de los hechos investigados.
Registros y pruebas: dinero, herramientas y vehículos
Tras las detenciones, la Guardia Civil llevó a cabo tres registros domiciliarios, uno en Bertamiráns y dos en la localidad de O Sixto (Carballo). El operativo permitió incautar:
- Ropa utilizada en los robos
- Herramientas de corte y asalto
- Efectos sustraídos en los establecimientos
- Dos vehículos empleados en los desplazamientos del grupo
El botín total obtenido por la banda se estima en alrededor de 50.000 euros, una cifra que refleja la rentabilidad delictiva de este tipo de organizaciones.
Inseguridad creciente y delincuencia organizada en el rural gallego
Este caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad en zonas rurales y semiurbanas de Galicia, donde este tipo de bandas aprovechan la dispersión geográfica y los horarios nocturnos para actuar con menor riesgo.
La sofisticación del grupo —uso de tecnología de corte industrial, planificación en fases y coordinación territorial— evidencia una evolución hacia formas de delincuencia más profesionalizadas, que preocupan a las fuerzas de seguridad.
Conclusión: un golpe policial importante, pero con preguntas abiertas
La desarticulación de esta banda supone un éxito operativo relevante para la Guardia Civil, pero también deja una cuestión de fondo: la creciente presencia de organizaciones criminales itinerantes capaces de actuar en múltiples municipios con gran eficacia.
Mientras los investigadores siguen analizando posibles ramificaciones, el caso de la operación Market se convierte en un ejemplo claro de cómo la delincuencia organizada está adaptándose y expandiéndose incluso en entornos tradicionalmente tranquilos.

