Un nuevo descubrimiento paleontológico en Teruel confirma la presencia de pterosaurios jurásicos en el este de la península ibérica, un registro extremadamente raro que podría cambiar lo que se sabía sobre los ecosistemas de hace 145 millones de años.
El yacimiento de El Pozo revela nuevos secretos del Jurásico
Un equipo de investigadores ha descubierto más de un centenar de fósiles de reptiles voladores del Jurásico en el yacimiento El Pozo, situado en el municipio de El Castellar.
Los hallazgos, realizados por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, convierten a este enclave en uno de los registros más relevantes de pterosaurios encontrados en la península ibérica.
El descubrimiento incluye fragmentos de mandíbula, vértebras, húmero, falanges alares y partes del complejo escápula-coracoide, todos pertenecientes a pterosaurios, los primeros vertebrados que desarrollaron vuelo activo millones de años antes que las aves y los murciélagos.
Un hallazgo excepcional por su rareza
El valor científico del descubrimiento es especialmente alto porque los restos de pterosaurios del Jurásico son extremadamente escasos en Iberia.
En este contexto, los fósiles encontrados en El Pozo representan la primera evidencia sólida de pterosaurios jurásicos en el centro-este de la península.
Según los investigadores, la concentración de fósiles en una zona relativamente pequeña y la delicadeza de los huesos —muy ligeros y huecos para facilitar el vuelo— hacen que el hallazgo sea todavía más excepcional.
Los especialistas están realizando un trabajo extremadamente minucioso de extracción y conservación, debido a la fragilidad del material fósil.
Un yacimiento conocido por sus huellas de dinosaurios
Hasta ahora, el yacimiento de El Pozo era conocido principalmente por su impresionante colección de icnitas de dinosaurios.
Los investigadores han catalogado alrededor de 1 000 huellas fósiles pertenecientes a diferentes tipos de dinosaurios:
- Saurópodos
- Ornitópodos
- Terópodos
Estas huellas convierten el lugar en uno de los registros más importantes del Jurásico en España.
El nuevo hallazgo amplía el valor científico del enclave, demostrando que el ecosistema jurásico de la zona era mucho más diverso de lo que se pensaba.
Un ecosistema costero de hace más de 145 millones de años
Los restos encontrados pertenecen al Jurásico Superior, una época que se sitúa aproximadamente hace entre 145 y 150 millones de años.
Durante ese periodo, el territorio que hoy es la península ibérica formaba parte de un archipiélago europeo rodeado por mares poco profundos.
Los pterosaurios identificados podrían pertenecer al grupo de los Pterodactyloidea, una línea evolutiva de reptiles voladores especialmente adaptados al vuelo y a los ecosistemas costeros.
El estudio de estos fósiles permitirá comprender mejor la evolución, distribución y diversidad de estos animales en Europa.
Un descubrimiento presentado ante la comunidad científica internacional
Parte de los resultados de esta investigación ya han sido presentados en el congreso internacional Paleo-NE 2025 / 7th IMERP, celebrado en Brazil.
El estudio está firmado por Borja Holgado, del Museu de Paleontologia Plácido Cidade Nuvens, junto a los investigadores Sergio Sánchez Fenollosa, Josué García Cobeña, Ana González y Alberto Cobos, vinculados a Dinópolis.
Teruel consolida su papel como referencia mundial en paleontología
El yacimiento de El Pozo fue declarado Bien de Interés Cultural en 2004 por el Gobierno de Aragón, y continúa siendo uno de los enclaves más prometedores para el estudio del Jurásico europeo.
Los investigadores aseguran que las excavaciones continúan y podrían revelar nuevos restos en futuras campañas, lo que permitiría reconstruir con mayor precisión los ecosistemas que existían en esta región hace más de 145 millones de años.
Para los científicos, cada nuevo hallazgo refuerza una idea clara: Teruel se ha convertido en uno de los grandes laboratorios naturales para comprender la historia de la vida en la Tierra.
