La transformación de los Cantones de A Coruña da un nuevo paso con la plantación de cuatro hayas rojas junto al Obelisco, en una intervención urbana que ya genera debate entre vecinos y expertos por su impacto, su diseño y su complejidad técnica bajo un aparcamiento subterráneo.
Lo que el gobierno local presenta como un avance hacia un gran bulevar peatonal verde, otros lo ven como una remodelación polémica marcada por la intervención intensiva del espacio público, la reducción del tráfico y el elevado nivel de mantenimiento que requerirá el nuevo arbolado.
Las primeras hayas rojas marcan el nuevo paisaje del Obelisco
El centro de A Coruña comienza a mostrar su nueva imagen con la plantación de las primeras cuatro hayas rojas (Fagus sylvatica atropurpurea) en el entorno inmediato del Obelisco.
Estos ejemplares han sido seleccionados por su porte ornamental y su característico follaje rojizo, con el objetivo de reforzar la estética del futuro corredor verde que conectará los Cantones con la Marina y los jardines de Méndez Núñez.
Junto a estas plantaciones, se suman seis encinas ya instaladas en el entorno del Teatro Colón, configurando un cambio progresivo del paisaje urbano que está redefiniendo el centro de la ciudad.
Un proyecto condicionado por infraestructuras subterráneas
Más allá de la imagen visual, la intervención está marcada por una complejidad técnica importante. El entorno del Obelisco se encuentra sobre un aparcamiento subterráneo, lo que obliga a extremar las precauciones en la plantación y el mantenimiento.
Según responsables del proyecto, el arbolado requerirá una supervisión constante para evitar un crecimiento descontrolado y garantizar su adaptación al entorno urbano, un aspecto que añade costes y exigencia técnica a la actuación.
El equipo de jardinería ha detallado que se está trabajando el terreno con tierra vegetal, abonos, materia orgánica y capas de protección vegetal, además de técnicas específicas para evitar la proliferación de malas hierbas y mejorar la estabilidad del sustrato.
Diseño paisajístico: naturaleza “controlada” en pleno centro urbano
Uno de los objetivos del proyecto es recrear una estética natural en un entorno completamente urbano. Para ello, los técnicos han optado por una disposición triangular de los árboles, buscando romper la rigidez del trazado urbano tradicional.
El diseño pretende simular un sotobosque urbano controlado, incorporando especies complementarias que aporten contraste visual y textura al suelo.
Sin embargo, este tipo de intervenciones también genera debate: críticos del proyecto advierten del riesgo de convertir el centro en un espacio excesivamente “diseñado”, con una naturaleza artificializada y dependiente de mantenimiento constante.
Inés Rey defiende la remodelación y el aumento del arbolado
La alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, visitó la zona para supervisar el avance de las obras y defendió la estrategia de reordenación urbana del gobierno local.
Según recordó, desde 2020 se han plantado más de 5.000 árboles en la ciudad, dentro de un plan que busca aumentar las zonas verdes y adaptar las especies a cada entorno específico.
El gobierno municipal insiste en que la actuación forma parte de una estrategia más amplia de humanización del espacio público y reducción del tráfico rodado, que en algunos tramos pasará de cinco carriles a solo dos.
Un gran bulevar peatonal en el centro de la polémica
La reforma de los Cantones es uno de los proyectos urbanísticos más ambiciosos de los últimos años en A Coruña. El plan contempla un gran bulevar peatonal de más de 20.000 metros cuadrados, con nuevas zonas de descanso, pavimento de granito y continuidad estética con los jardines de Méndez Núñez.
Además, se mantiene el seguimiento del emblemático metrosidero trasladado el pasado año para protegerlo de filtraciones procedentes del aparcamiento subterráneo.
Sin embargo, la reducción del tráfico, la reconfiguración de carriles y la transformación del modelo urbano han generado críticas entre sectores que consideran que estas políticas priorizan la estética y la peatonalización por encima de la movilidad real de la ciudad.
Un cambio de modelo urbano que divide opiniones
La plantación de estas nuevas hayas rojas simboliza algo más que una mejora paisajística: representa un cambio profundo en el modelo de ciudad que apuesta por la peatonalización y la transformación del centro urbano.
Mientras el gobierno municipal defiende una ciudad más verde y sostenible, los detractores advierten de los riesgos de una planificación excesivamente intervencionista, con posibles efectos sobre el tráfico, la actividad comercial y el mantenimiento futuro.

