Apenas unos días antes del inicio del Mundial de Fórmula 1 2026, Honda confirmó la causa que obligó a Fernando Alonso a detener su AMR26 durante los test de pretemporada en Bahréin: vibraciones anormales que dañaron el sistema de la batería, según explicó Ikuo Takeishi, jefe del departamento de carreras de HRC.
Un jueves de test frustrante
La jornada comenzó con buenas sensaciones: Alonso completó 68 vueltas, pero el problema técnico obligó a detener el coche en el asfalto de Sakhir. Al día siguiente, Lance Stroll apenas pudo rodar seis vueltas. La alarma en el garaje de Aston Martin F1 Team se disparó, y la preocupación por la fiabilidad del AMR26 creció a solo una semana del Gran Premio de Australia.
Takeishi precisó:
“Parámos el coche porque consideramos que no debía seguir funcionando en ese estado. No era que un accidente fuera inminente, sino que era peligroso”.
Investigación activa en Sakura
Honda trabaja intensamente en su fábrica de Sakura para analizar y mitigar las vibraciones:
- La batería se prueba en un banco con el monocasco montado.
- Se ejecutan contramedidas y análisis de vibraciones simultáneamente en chasis y unidad de potencia.
El ingeniero japonés advirtió, sin embargo, que no se trata de un fallo sencillo:
“Las vibraciones dañaron la batería, por lo que no podemos determinar si la batería en sí es el problema. Sospecho que varios componentes interactúan para generar la vibración, por lo que arreglar una sola pieza podría no ser suficiente”.
Objetivo: solución antes de Suzuka
A pesar de la complejidad, Honda y Aston Martin mantienen la determinación de resolverlo rápidamente. Takeishi apuntó:
“Mi objetivo es reducir la vibración antes del inicio de la temporada, pero pretendo que el coche esté en condiciones competitivas antes de Suzuka, nuestra carrera de casa en Japón”.
El plan es dejar atrás los problemas de fiabilidad y centrar la atención en extraer el máximo rendimiento del motor Honda a medida que avance la temporada.
Próximos pasos
Con Australia a la vuelta de la esquina, la prioridad del equipo británico y del fabricante japonés es garantizar que el AMR26 sea seguro y competitivo desde la primera carrera, minimizando riesgos y ajustando todos los componentes afectados por las vibraciones.

