La secretaria general del Sindicato Médico Amyts, Ángela Hernández, ha denunciado la parálisis en las negociaciones con el Ministerio de Sanidad en relación a la huelga estatal de facultativos, la más extensa de la historia a nivel nacional. Esta situación se ha visto agravada tras la última reunión celebrada en abril, que se produjo antes de que la ministra Mónica García anunciara su candidatura para las próximas elecciones a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Desde entonces, no ha habido más encuentros entre las partes, lo que ha llevado a la dirección de Amyts a sostener que la falta de diálogo está vinculada a la agenda política personal de la ministra.
El conflicto laboral se intensificó tras la firma de un anteproyecto de reforma del Estatuto Marco entre el Ministerio y varios sindicatos, pero excluyó a las organizaciones médicas mayoritarias como Amyts, que consideran que el acuerdo mantiene condiciones discriminatorias. Esta situación ha llevado al sindicato a solicitar una mesa de negociación específica para médicos, ya que argumentan que las plantillas de turnos genéricas no se adaptan a la realidad de su trabajo asistencial.
Ante el estancamiento en las negociaciones, el Comité de Huelga Ampliado, que agrupa a varios sindicatos médicos, ha reiterado su demanda de dimisión de la ministra García, enfatizando que su atención parece centrada en la campaña electoral. Las continuas huelgas han tenido un impacto directo en la atención sanitaria, incrementando las listas de espera para tratamientos quirúrgicos y consultas con especialistas.
Los facultativos han solicitado formalmente la intervención del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, resaltando la necesidad de un pacto sanitario a nivel nacional que incluya diversos ministerios y a la oposición para abordar de manera integral los problemas del sistema de salud.
Por último, el sindicato ha criticado la perspectiva del Ministerio respecto a la gestión indirecta de la sanidad, defendiendo que la colaboración entre el sector público y privado es esencial y que el sistema actual de gestión de recursos humanos muestra deficiencias que dificultan garantizar la equidad asistencial.
