Israel intensifica la guerra contra Irán con un ataque directo al mayor complejo petroquímico del país, provocando un duro golpe económico al régimen de Teherán.
Ataque estratégico al mayor complejo petroquímico iraní
El Ejército de Israel ha atacado el principal centro petroquímico de Irán, situado en Asaluyé, junto al estratégico yacimiento de gas de South Pars, el mayor del mundo.
Según el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, la operación ha dejado “fuera de servicio” una instalación clave que procesa aproximadamente el 50% de los productos petroquímicos iraníes.
El ataque no ha sido aislado. Paralelamente, las fuerzas israelíes han bombardeado otra planta cercana, elevando el impacto total hasta afectar cerca del 85% de la capacidad petroquímica del país.
Golpe económico millonario al régimen iraní
Desde el Gobierno de Benjamin Netanyahu se subraya que la ofensiva supone un daño económico de miles de millones de dólares para Irán.
El objetivo es claro:
asfixiar financieramente al régimen golpeando su infraestructura energética, uno de los pilares clave de su economía.
Israel ya ha dado órdenes de continuar con ataques de “alta intensidad” contra infraestructuras nacionales, lo que anticipa una campaña prolongada.
Irán denuncia una ofensiva coordinada con Estados Unidos
Las autoridades iraníes han denunciado que los bombardeos forman parte de una “coalición israelí-estadounidense”, señalando ataques directos contra las plantas petroquímicas de Jam y Damavand.
Estas instalaciones se encuentran en el entorno del yacimiento de South Pars, que ya había sido objetivo de ataques previos el pasado mes de marzo.
Escalada total y tensión en el estrecho de Ormuz
El ataque llega en un momento crítico. Irán se encuentra bajo presión internacional para aceptar un acuerdo que implicaría la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético mundial.
Sin embargo, Teherán ha rechazado los ultimátum de Donald Trump, calificándolos de “incompatibles” con cualquier negociación.
Un conflicto que entra en fase económica total
La ofensiva israelí marca un punto de inflexión:
ya no se trata solo de objetivos militares, sino de destruir la base económica del régimen iraní.
El golpe a South Pars no solo debilita a Irán, sino que puede tener consecuencias globales en el mercado energético.
La pregunta es inevitable:
¿Estamos ante el inicio de una guerra económica total o el preludio de un conflicto aún mayor?
