El número dos del mundo acumula derrotas, cambios tácticos que no funcionan y ve cómo Carlos Alcaraz le toma ventaja en la élite del tenis.

Sinner, un bajón inesperado tras temporadas brillantes

El italiano Jannik Sinner cayó en los cuartos de final del ATP 500 de Doha, apenas días después de ser eliminado en semifinales del Open de Australia 2026, encendiendo las alarmas sobre su estado de forma. Desde mediados de 2024, tras derrotas tempranas en Wimbledon y el Masters 1.000 de Canadá, no se veía un rendimiento tan irregular en el jugador de San Cándido, ganador de tres Grand Slams y número dos del ranking mundial.

Sinner reconoce que atraviesa un momento difícil:

“Todos los jugadores tienen altibajos. He tenido dos años increíbles y ahora estoy en un pequeño bajón, pero no es algo que me preocupe. Sé que puedo jugar mejor”.

Sus dos últimas temporadas fueron espectaculares, con títulos en Open de Australia, Miami, Halle, Cincinnati, US Open, Shanghái, Wimbledon, Pekín, Viena, París y ATP Finals, además de liderar a Italia al título en la Copa Davis. Sin embargo, la aparición de Carlos Alcaraz como su principal rival y la pérdida del número uno han intensificado la presión.

Preparación física cuestionada

Uno de los factores del bajón de Sinner se encuentra en su preparación física. Tras el positivo por clostebol en Indian Wells 2024, el italiano cambió a su equipo de físicos y fisioterapeutas varias veces, incluyendo la salida de Umberto Ferrara y Giacomo Naldi. Aunque recuperó a Ferrara para el Open de Australia, su rendimiento frente a Eliot Spizzirri y luego Novak Djokovic evidenció falta de frescura y resistencia.

Sinner afirma que se siente recuperado:

“Estamos trabajando bien; tuve algunos problemas después de Australia, pero ahora me siento bastante bien otra vez. No llamaría a esto ‘fatiga’ todavía”.

La presión de Carlos Alcaraz

Mientras Sinner atraviesa este bache, Alcaraz mantiene un nivel prácticamente imbatible. Su dominio en Australia y en los últimos torneos ha aumentado la presión sobre el italiano, quien siempre se ha obsesionado por superar a su gran rival. La moral y confianza de Sinner se ven afectadas, especialmente tras las derrotas ante el murciano en finales clave de Grand Slam.

Cambios tácticos que no dan resultado

Sinner también ha experimentado con su estilo de juego, buscando ser más imprevisible y reforzar su ataque y transiciones a la red. Sin embargo, estas modificaciones no están dando frutos:

“Estoy intentando añadir un par de cosas nuevas; esta vez no funcionaron tan bien como me hubiera gustado”, confesó tras la derrota en Doha.

Expertos como Federica Cocchi de La Gazzetta dello Sport opinan que se trata de un momento de transición y de fuera de zona de confort, más que de simple derrota:

“No es solo perder partidos; se le ve triste por la situación particular en la que está”.

La estabilidad del equipo técnico, un factor pendiente

Aunque se especuló con la incorporación de Carlos Moyá o cambios en la coordinación de Darren Cahill y su entorno, por ahora Sinner mantiene a Simone Vagnozzi y su equipo actual, guiado por su agente Alex Vittur. En Italia se sugiere que un ajuste técnico podría revitalizar su juego y devolverle la competitividad frente a Alcaraz.

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