Mientras la atención internacional sigue centrada en la devastación de Gaza, Jerusalén Este y Cisjordania viven una transformación acelerada marcada por desahucios, expansión de asentamientos y cambios legales que alteran el equilibrio demográfico en los territorios ocupados desde 1967.
Gaza eclipsa el conflicto, pero no lo detiene
Desde el 7 de octubre de 2023, la ofensiva israelí en la Franja de Gaza ha dejado más de 70 000 muertos, según cifras difundidas por autoridades locales, y un territorio devastado pendiente de reconstrucción. Sin embargo, mientras el foco mediático se mantiene en Gaza, los cambios estructurales en Jerusalén Este y Cisjordania avanzan con menor visibilidad, pero con consecuencias profundas.
Israel ocupa estos territorios desde la Guerra de los Seis Días en 1967. Jerusalén Este, en particular, tiene un peso simbólico decisivo: los palestinos aspiran a que sea la capital de un futuro Estado.
Jerusalén Este: sentencias firmes y expulsiones
En barrios como Silwan, junto a la Ciudad Vieja y la mezquita de Al-Aqsa, se multiplican las órdenes de desahucio tras sentencias del Tribunal Supremo israelí.
El argumento jurídico es recurrente: las viviendas palestinas estarían construidas sobre terrenos que pertenecieron a propietarios judíos antes de la creación del Estado de Israel. Las sentencias ya no son recurribles.
En la práctica, esto significa que familias palestinas deben abandonar sus hogares o serán desalojadas por la fuerza.
En Silwan, la presencia policial es constante y las excavadoras trabajan en demoliciones recientes. Organizaciones como la ONG israelí Ir Amim denuncian que más de 30 familias están actualmente en riesgo de expulsión, siguiendo el camino de otras que ya han perdido sus viviendas.
Registro de tierras: el cambio silencioso
Más allá de los desahucios visibles, se desarrolla un proceso administrativo con implicaciones de largo alcance: el registro integral de tierras en Jerusalén Este.
Israel prevé completar antes de 2029 el registro del 100 % de las parcelas en esta zona. Según investigadores de Ir Amim, hasta ahora la mayoría de terrenos han sido inscritos a nombre del Estado, entidades públicas o empresas vinculadas a colonos, mientras que solo alrededor del 1 % figura a nombre de particulares palestinos.
El registro facilita:
- La expansión de asentamientos.
- La construcción en zonas estratégicas.
- La ejecución de órdenes de desalojo.
En barrios como Umm-Tuba, más de 150 vecinos ya enfrentan órdenes de expulsión tras cambios en la titularidad de las tierras.
Cisjordania: modificaciones legales clave
En paralelo, el Gobierno israelí ha anunciado medidas para acelerar la consolidación en Cisjordania. Entre ellas, la derogación de una ley jordana de 1953 que impedía a personas no árabes adquirir tierras en el territorio.
Hasta ahora, los colonos debían utilizar mecanismos indirectos o empresas registradas ante la Administración Civil israelí. La modificación legal podría facilitar la adquisición directa de inmuebles y terrenos.
Diversos analistas consideran que estos cambios administrativos y legislativos, aunque formales, tienen efectos similares a una anexión progresiva de facto.
Derecho internacional y debate político
La legalidad internacional prohíbe el traslado forzoso de población en territorios ocupados. Sin embargo, el Gobierno israelí sostiene que actúa conforme a su marco jurídico interno y a decisiones judiciales firmes.
Mientras tanto, la comunidad internacional mantiene posiciones divididas. Estados Unidos ha reiterado en ocasiones su oposición a una anexión formal de Cisjordania, aunque sobre el terreno los asentamientos continúan creciendo.
Un escenario de alta tensión permanente
El conflicto no se limita al enfrentamiento armado. También se libra en registros de propiedad, tribunales, planeamientos urbanísticos y cambios normativos.
La cuestión central sigue sin resolverse:
¿Es posible una solución de dos Estados cuando el mapa sobre el terreno cambia cada año?
Mientras Gaza concentra la tragedia visible, en Jerusalén Este y Cisjordania se redefine el equilibrio territorial con consecuencias que podrían marcar el futuro del conflicto durante déca

