El exasesor de José Luis Ábalos cierra el juicio del caso mascarillas con un mensaje inquietante tras mencionar a varios ministros del Gobierno de Pedro Sánchez.

Koldo cierra el juicio con una frase que dispara la tensión política

El primer juicio de la trama Koldo ha quedado visto para sentencia en el Tribunal Supremo después de una última sesión cargada de tensión política, reproches a la Fiscalía, críticas a la UCO y mensajes de alto voltaje en el turno de última palabra de los acusados. El momento más llamativo llegó cuando Koldo García, exasesor del exministro José Luis Ábalos, pronunció una frase que ya resuena en el Gobierno: “Esto acaba de empezar, hay muchas cosas que arreglar, cada cosa a su tiempo”.

La declaración se produjo después de que Koldo mencionara a varios ministros del Ejecutivo de Pedro Sánchez, entre ellos Félix Bolaños, María Jesús Montero, Fernando Grande-Marlaska y Ángel Víctor Torres, a quienes aseguró haber “ayudado” en distintos momentos. Aunque el exasesor también destacó su profesionalidad e integridad, el tono de su mensaje ha sido interpretado políticamente como un aviso dirigido al corazón del Gobierno socialista.

El juicio, enmarcado en el llamado caso mascarillas, sienta en el banquillo a Ábalos, Koldo García y el empresario Víctor de Aldama por presunta corrupción vinculada a contratos públicos durante la pandemia. La Fiscalía ha presentado a Ábalos como el “número 1” de la organización criminal, aunque el fiscal Alejandro Luzón corrigió durante el proceso a Aldama y aclaró que el presidente del Gobierno no era el número 1 de la trama.

Un juicio visto para sentencia y con el PSOE bajo presión

La última sesión del juicio se celebró este miércoles en el Tribunal Supremo, donde las partes expusieron sus conclusiones finales antes de que el tribunal dejara la causa vista para sentencia. El cierre no rebajó la tensión. Al contrario: las últimas palabras de Koldo y Ábalos volvieron a colocar el caso en el centro de la batalla política nacional.

El fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, defendió la existencia de una organización criminal en el entorno del Ministerio de Transportes y avaló la rebaja de pena para quienes, como Víctor de Aldama, han colaborado con la Justicia. Esa estrategia ha sido uno de los grandes puntos de choque del proceso, porque las defensas de Ábalos y Koldo han acusado al empresario de construir un relato interesado para reducir su exposición penal.

El abogado de Aldama, José Antonio Choclán, también elevó el tono al apuntar que “próximamente” se conocerá la suerte judicial o política que puedan correr Ángel Víctor Torres y Francina Armengol, ambos señalados en distintas ramificaciones del caso por su etapa al frente de gobiernos autonómicos durante la pandemia, aunque no se desprende de lo publicado que estén condenados ni que los hechos estén acreditados judicialmente.

Koldo se presenta como víctima y acusa a Aldama de mentir

Durante su turno de última palabra, Koldo García intentó presentarse como una persona destruida personal, social y mediáticamente por el caso. Aseguró que lo único que hizo fue colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y denunció que los medios le han atribuido todo tipo de responsabilidades, hasta el punto de dejarle sin vida profesional, sin entorno y sin posibilidad de reconstruir su situación.

El exasesor también cargó contra Víctor de Aldama, al que acusó de haber mentido para perjudicarle a él y a Ábalos. Según Koldo, Aldama se estaría beneficiando de su colaboración con la Fiscalía mientras señalaba a otros para mejorar su posición penal.

La defensa de Koldo también intentó desacreditar el relato del empresario durante sus conclusiones. Su letrada, Leticia de la Hoz, sostuvo que su cliente era una figura prescindible dentro de la supuesta trama y que su papel real se limitaba a gestionar la agenda del ministro.

La acusación contra el abogado del PP

Uno de los momentos más graves de la intervención de Koldo llegó cuando afirmó que el abogado del Partido Popular, Alberto Durán, le habría ofrecido colaborar “mintiendo a los españoles” para evitar la cárcel. Según la cobertura de El País, Koldo acusó directamente al letrado de haberle planteado implicar a otras personas a cambio de beneficios.

Es una acusación de enorme gravedad que deberá ser probada si pretende tener recorrido. De momento, forma parte del discurso de defensa de Koldo y del intento de desacreditar la actuación de la acusación popular.

La estrategia es clara: presentar el proceso no solo como una causa penal, sino como una maniobra política destinada a golpear al PSOE y al entorno de Ábalos. Sin embargo, esa línea choca con los informes de la UCO y con la posición de la Fiscalía, que sostienen la existencia de indicios suficientes sobre la trama.

Ábalos denuncia una causa “predeterminada”

El exministro José Luis Ábalos también hizo uso de su derecho a la última palabra. Evitó, según dijo, caer en el “victimismo”, pero aseguró que se juega “la poca vida” que le queda y criticó duramente el impacto de los medios de comunicación en el proceso.

Ábalos sostuvo que los juicios paralelos han intoxicado el caso y han construido una “verdad alternativa”. También cuestionó la actuación del fiscal Luzón y acusó a Aldama de aprovechar la polarización política para señalar a cargos del Gobierno de Pedro Sánchez.

Según la crónica de El País, Ábalos denunció que la causa estaba “predeterminada” y criticó las condiciones en las que ha afrontado el procedimiento. El tribunal, sin embargo, ha dejado el juicio visto para sentencia tras escuchar a todas las partes.

Las defensas cargan contra la UCO

Las defensas de Koldo y Ábalos también dirigieron buena parte de sus ataques contra la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil. La abogada de Koldo denunció que su cliente habría sufrido indefensión al no disponer de los dispositivos electrónicos requisados por los investigadores.

La defensa de Ábalos, encabezada por Marino Turiel, se adhirió a varios argumentos de la letrada de Koldo y cuestionó la investigación de la UCO. Según su planteamiento, la Guardia Civil habría investigado al exministro cuando era diputado sin respetar plenamente las garantías derivadas de su condición parlamentaria.

El objetivo de ambas defensas fue debilitar la base probatoria del caso y presentar la investigación como prospectiva. La acusación, por el contrario, ha defendido el rigor de la UCO y la consistencia de los indicios acumulados durante la instrucción.

Aldama renuncia a sus últimas palabras

Frente a Koldo y Ábalos, Víctor de Aldama optó por no hacer uso de sus últimas palabras. Su papel en el juicio ha sido muy distinto al de los otros dos acusados. El empresario ha colaborado con la Justicia, ha señalado a altos cargos y ha obtenido una rebaja de la petición de pena por parte de la Fiscalía.

Ese trato ha sido uno de los elementos más criticados por las defensas, que lo presentan como la prueba de que Aldama tiene un incentivo para incriminar a otros. Para Anticorrupción, en cambio, la colaboración de un acusado puede ser útil para desentrañar una organización criminal y justificar una reducción penal.

El tribunal tendrá ahora que valorar si el relato de Aldama está suficientemente respaldado por documentos, mensajes, audios, informes policiales y otros elementos probatorios.

Moncloa intenta contener el daño político

La frase de Koldo llega en el peor momento para el Gobierno. La mención a Bolaños, Montero, Torres y Marlaska convierte el cierre del juicio en una amenaza política latente, incluso aunque jurídicamente todavía no implique nada concreto.

Moncloa ha tratado durante semanas de presentar el caso como una maniobra de la derecha y de limitar el daño al entorno de Ábalos. Pero cada nueva declaración, cada referencia a ministros y cada advertencia de los acusados vuelve a ampliar el foco.

El problema para el PSOE no es solo la sentencia que pueda dictar el Supremo. El problema es el posible efecto dominó de una trama que ya ha salpicado a antiguos altos cargos, ministerios, gobiernos autonómicos y estructuras de poder durante la pandemia.

Un cierre que deja más preguntas que respuestas

El juicio queda visto para sentencia, pero políticamente está lejos de cerrarse. Koldo ha dejado una frase que funciona como aviso. Ábalos insiste en que se le ha condenado mediáticamente. Aldama guarda silencio al final, pero su colaboración sigue siendo una pieza central. La Fiscalía mantiene la tesis de la organización criminal. Y las defensas intentan desacreditar tanto a la UCO como al empresario.

La sentencia será decisiva para determinar responsabilidades penales. Pero el daño político ya está hecho.

La pregunta que queda flotando es inevitable: cuando Koldo dice que “esto acaba de empezar”, ¿habla de su defensa o de lo que todavía puede salir sobre el Gobierno de Sánchez?

Chollones

Spc tablet wuum t fun 10,1″ hd 4gb(+4) 128gb negra

137,00€

Ver en Chollones 🛒
Chollones

Savefamily iconic 2 gamer

115,00€

Ver en Chollones 🛒
Chollones

Curso de Pestañas Pelo a Pelo en Fuengirola | Academia Carmen

Consultar

Ver en Chollones 🛒
Comparte.
Dejar una respuesta

Exit mobile version