La **inteligencia artificial (IA)** ha experimentado un rápido crecimiento en el ámbito doméstico y empresarial, mejorando la eficiencia en tareas complejas. Sin embargo, este auge también provoca efectos adversos, entre ellos, el aumento de precios de dispositivos electrónicos como **ordenadores portátiles, smartphones y videoconsolas**.
Uno de los componentes clave en la fabricación de estos dispositivos es la **memoria DRAM**, esencial para su funcionamiento. Empresas líderes en la producción de DRAM, como **Samsung, SK Hynix y Micron**, están redirigiendo su capacidad de producción para enfocarse en la fabricación de memorias **HBM**, necesarias para alimentar a los sistemas de IA. En este contexto, se proyecta que los precios de la memoria DRAM aumentarán considerablemente; en el primer trimestre de **2026**, los costos se dispararon un **90%** en comparación con el cuarto trimestre de **2025**. Esta situación resulta de que más del **90%** de la capacidad de producción de estas empresas se destina a la memoria HBM, dejando limitada la oferta de DRAM para dispositivos al consumidor.
Según informes del sector, entre el **15%** y el **30%** del costo total de un ordenador proviene de la memoria DRAM. **Sony** y **Nintendo** han comenzado a incrementar los precios de sus productos. En marzo de **2026**, Sony aumentó el precio de su **PS5** y sus versiones digitales en **100 euros** para Europa y en hasta **150 dólares** en EE.UU. Nintendo, por su parte, subió el precio de la **Nintendo Switch 2** en **50 dólares** para EE.UU. y Canadá, y en **30 euros** para Europa. Estas subidas de precios no han estado acompañadas de mejoras en las consolas, lo que implica un costo adicional sin cambios significativos en el producto.
El encarecimiento también se prevé para ordenadores y teléfonos inteligentes, según analistas tecnológicos, dado que el mercado de memorias para centros de datos de IA aún se está desarrollando. Esto indica que los precios de productos que requieren memoria DRAM aumentarán en los próximos meses, en parte por la creciente demanda de tecnología para inteligencia artificial.
