La inteligencia artificial ya no es una tecnología del futuro, sino una realidad que está transformando el mercado laboral a una velocidad sin precedentes. Lejos de centrarse exclusivamente en la sustitución de empleos, las empresas comienzan a demandar perfiles capaces de adaptarse continuamente a nuevas herramientas digitales, en un escenario donde la capacidad de aprendizaje se convierte en uno de los activos más valiosos para trabajadores y organizaciones.
Esa fue una de las principales conclusiones del DES – Digital Enterprise Show 2026, celebrado en Málaga, donde directivos de grandes compañías tecnológicas, expertos en recursos humanos e instituciones públicas coincidieron en que el verdadero desafío no será la desaparición masiva de puestos de trabajo, sino la transformación profunda de las funciones que desempeñan millones de profesionales.
La inteligencia artificial cambia las reglas del mercado laboral
Durante el encuentro, los especialistas coincidieron en que la automatización impulsada por la inteligencia artificial está modificando el funcionamiento interno de las empresas.
En lugar de sustituir completamente a los trabajadores, la IA está asumiendo tareas repetitivas y administrativas, permitiendo que los profesionales dediquen más tiempo a funciones de mayor valor añadido como la creatividad, la estrategia, la toma de decisiones o la atención personalizada.
Este cambio obliga a redefinir numerosos puestos de trabajo y acelera la necesidad de adquirir nuevas competencias digitales.
Según los expertos, la empleabilidad dependerá cada vez menos del conocimiento adquirido hace años y mucho más de la capacidad de actualizarse de forma constante.
La brecha entre grandes empresas y pymes preocupa al sector
Uno de los asuntos que más inquietud generó durante el congreso fue la diferencia existente entre grandes corporaciones y pequeñas empresas en la adopción de inteligencia artificial.
Los datos presentados muestran una clara desigualdad:
- 55 % de las grandes empresas españolas ya utilizan soluciones de inteligencia artificial en sus procesos diarios.
- Solo el 30 % de las pequeñas y medianas empresas ha conseguido incorporar estas tecnologías.
Esta diferencia amenaza con ampliar la brecha de productividad entre ambos modelos empresariales si las pymes no aceleran su transformación digital.
Los expertos reclamaron políticas públicas que faciliten el acceso de las pequeñas empresas a estas herramientas mediante financiación, asesoramiento y formación especializada.
El sur de España gana protagonismo tecnológico
Otra de las conclusiones destacadas del DES 2026 fue el creciente peso que está adquiriendo el sur de España dentro del ecosistema tecnológico nacional.
Durante su intervención, Miguel Escassi, responsable de Asuntos Públicos y Relaciones Institucionales de Google Iberia, aseguró que el desarrollo tecnológico está desplazándose progresivamente hacia el sur del país, especialmente gracias al crecimiento de polos de innovación como Málaga.
Este proceso, según explicó, puede convertirse en una oportunidad para diversificar el modelo económico español y atraer inversión internacional vinculada a sectores de alto valor añadido.
No obstante, advirtió de que será imprescindible reducir la brecha tecnológica entre grandes compañías y pequeñas empresas para evitar un crecimiento desigual.
La IA agéntica marca el siguiente salto tecnológico
El foro también puso el foco en la evolución de la propia inteligencia artificial.
Los tradicionales asistentes virtuales están dejando paso a sistemas mucho más avanzados, conocidos como IA agéntica, capaces de ejecutar procesos completos de forma autónoma, gestionar tareas complejas e interactuar con múltiples aplicaciones empresariales sin intervención constante del usuario.
Este tipo de soluciones ya comienza a implantarse en sectores como:
- Hostelería.
- Comercio.
- Logística.
- Recursos humanos.
- Atención al cliente.
- Gestión documental.
Su objetivo principal es automatizar procesos repetitivos y aumentar la eficiencia operativa de las organizaciones.
El liderazgo humano sigue siendo imprescindible
Pese al rápido desarrollo tecnológico, los participantes insistieron en que el éxito de la inteligencia artificial dependerá de la capacidad de las personas para integrarla correctamente en las organizaciones.
Mar Romero, directora de Personas y ESG para Europa de ALSEA, defendió que la tecnología únicamente genera valor cuando los trabajadores reciben la formación adecuada.
En su opinión, el liderazgo empresarial seguirá siendo decisivo para gestionar con éxito la transición digital.
Una visión similar expresó Andrés Ortega, director de Personas de Petit Palace, quien explicó que la implantación de inteligencia artificial debe responder siempre a necesidades reales del negocio y mejorar tanto la experiencia de los empleados como la atención ofrecida al cliente.
El currículum pierde peso frente a las habilidades
Uno de los cambios más profundos señalados durante el congreso afecta a los procesos de selección de personal.
Cada vez más empresas priorizan las competencias prácticas y la capacidad de adaptación frente a la formación académica tradicional.
Ángel Sáenz de Cenzano, director de LinkedIn para España y Portugal, aseguró que el mercado laboral evoluciona hacia un modelo basado en habilidades.
Según explicó, la inteligencia artificial está obligando a rediseñar funciones, responsabilidades y perfiles profesionales.
En este nuevo escenario, los conocimientos técnicos seguirán siendo importantes, pero tendrán una vida útil mucho más corta debido a la rápida evolución tecnológica.
Por ello, la formación continua se convertirá en un elemento esencial durante toda la vida laboral.
La formación permanente, una necesidad estratégica
Los expertos coincidieron en que la educación dejará de concentrarse únicamente en la etapa universitaria para convertirse en un proceso permanente.
Desde la Escuela de Organización Industrial (EOI) se defendió incluso que la formación continua debe considerarse una auténtica infraestructura estratégica para la competitividad del país.
Por su parte, responsables de LinkedIn insistieron en que el acceso a programas de reciclaje profesional será determinante para evitar que parte de la población quede excluida del nuevo mercado laboral.
La colaboración entre administraciones públicas, universidades y empresas aparece como uno de los principales instrumentos para democratizar el acceso a las competencias digitales.
España afronta una transformación histórica del empleo
La expansión de la inteligencia artificial está modificando la estructura productiva de prácticamente todos los sectores económicos.
Lejos de anunciar un escenario de destrucción masiva de empleo, los expertos consideran que el principal reto consistirá en adaptar a millones de trabajadores a nuevas formas de desempeñar sus funciones, donde la colaboración entre personas y sistemas inteligentes será cada vez más habitual.
En este contexto, la formación permanente, la actualización constante de competencias y la capacidad de adaptación serán los factores que determinarán la empleabilidad de los profesionales durante la próxima década.
La inteligencia artificial ya está redefiniendo el trabajo. La cuestión ya no es si transformará el mercado laboral, sino qué trabajadores, empresas y administraciones serán capaces de adaptarse a tiempo para aprovechar las oportunidades que ofrece esta nueva revolución tecnológica.
