La Guardia Civil estrecha el cerco sobre las relaciones entre el expresidente socialista, PDVSA y la trama de hidrocarburos vinculada a Ábalos y Koldo. Los investigadores sospechan que el petróleo venezolano pudo convertirse en una fuente opaca de financiación política y de negocios paralelos dentro del entorno del PSOE.
Lo que está saliendo a la luz amenaza con convertirse en uno de los mayores escándalos políticos de las últimas décadas en España.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ya no analiza los casos de manera aislada. Ahora, las conexiones entre la trama de hidrocarburos, el rescate de Plus Ultra y las relaciones del PSOE con el régimen chavista aparecen cada vez más entrelazadas.
La UCO pone el foco sobre Zapatero y PDVSA
La investigación de la Guardia Civil se centra en las supuestas conexiones entre José Luis Rodríguez Zapatero, la petrolera estatal venezolana PDVSA y la estructura empresarial que habría operado alrededor del denominado caso Hidrocarburos.
Según las pesquisas, los agentes consideran especialmente relevante el papel que pudo desempeñar el expresidente socialista en la llegada de petróleo venezolano a España, en un contexto donde también aparecen nombres como José Luis Ábalos, Koldo García y el empresario Víctor de Aldama.
Las sospechas se apoyan en distintas líneas de investigación abiertas por la UCO y la UDEF, que intentan determinar si existieron canales paralelos de influencia política y económica entre dirigentes socialistas españoles y altos cargos del régimen de Nicolás Maduro.
Los vuelos ocultos a Venezuela en aviones de PDVSA
Uno de los elementos que más inquieta a los investigadores son las revelaciones surgidas del entorno del caso Plus Ultra.
El empresario Julio Martínez, detenido en el marco de la investigación sobre el rescate de la aerolínea, habría explicado a directivos próximos al PSOE la fórmula utilizada por Zapatero para viajar a Venezuela sin dejar registros oficiales.
De acuerdo con esas declaraciones, el expresidente utilizaba aviones pertenecientes a PDVSA para desplazarse al país sudamericano evitando así dejar rastro documental de sus movimientos.
Este extremo resulta especialmente delicado porque coincide temporalmente con el auge de las operaciones relacionadas con la importación de petróleo venezolano y las maniobras diplomáticas del Gobierno de Pedro Sánchez respecto al chavismo.
Dos clanes dentro del PSOE por el negocio del petróleo
La UCO investiga ahora si existieron dos estructuras diferenciadas compitiendo por el control de los negocios vinculados al petróleo venezolano:
- Por un lado, el entorno de Zapatero.
- Por otro, la red ligada a Ábalos y Koldo.
Los investigadores consideran acreditada la cercanía de Víctor de Aldama con Delcy Rodríguez, vicepresidenta venezolana y figura clave del chavismo. Pero también observan que Zapatero mantenía una relación privilegiada tanto con Delcy como con Jorge Rodríguez, uno de los hombres fuertes del régimen de Maduro.
La principal incógnita ahora es determinar si ambas redes colaboraban, competían o incluso compartían intereses económicos relacionados con el crudo venezolano.
Los audios que comprometen a Ábalos y Koldo
Otro de los elementos más explosivos del caso son los audios que obran en poder de la UCO y que, según las investigaciones, reflejarían conversaciones sobre comisiones millonarias vinculadas al petróleo venezolano.
En esas grabaciones, Koldo García habla presuntamente de pagos mensuales derivados de contratos petroleros supervisados por sectores vinculados a Juan Guaidó, reconocido en su día como presidente interino de Venezuela por parte de numerosos países occidentales.
Las conversaciones también apuntan a supuestas contraprestaciones políticas a cambio de determinadas posiciones diplomáticas del Gobierno de Pedro Sánchez respecto al conflicto venezolano.
Los investigadores sospechan que detrás de estas operaciones podría haberse articulado una compleja red de intereses económicos internacionales con ramificaciones políticas en España.
La sombra de una financiación irregular
Uno de los aspectos más delicados de toda la investigación es la hipótesis de una posible financiación opaca vinculada al petróleo venezolano.
Según diversas líneas de investigación mencionadas en el caso, parte de los beneficios derivados de cuotas de extracción de PDVSA podrían haber estado destinados a financiar estructuras políticas ligadas al socialismo internacional.
La cifra que manejan algunas informaciones supera los 250 millones de dólares, aunque los investigadores todavía tratan de verificar el alcance real de esas operaciones y el recorrido exacto del dinero.
El PSOE vuelve a quedar bajo presión
La reapertura mediática y judicial de las relaciones entre dirigentes socialistas y el régimen chavista vuelve a colocar al PSOE en una posición extremadamente incómoda.
Mientras desde Moncloa se intenta desacreditar las acusaciones calificándolas de “conspirativas”, la oposición exige ya explicaciones públicas sobre:
- Los vínculos de Zapatero con PDVSA.
- Los vuelos privados a Caracas.
- El papel de Ábalos y Koldo.
- Las conexiones con empresarios investigados.
- Las posibles contraprestaciones económicas derivadas del petróleo venezolano.
La presión política aumenta conforme avanzan las investigaciones y aparecen nuevos indicios documentales y grabaciones.
Un escándalo con dimensión internacional
El caso ya no afecta únicamente a la política española. Las conexiones con Venezuela, las sanciones internacionales, las operaciones petroleras y las posibles redes de intermediación convierten esta investigación en un asunto de alcance internacional.
La Guardia Civil intenta ahora esclarecer hasta qué punto las relaciones entre dirigentes socialistas españoles y el régimen chavista pudieron utilizarse para abrir canales económicos opacos fuera de los mecanismos oficiales del Estado.
La gran pregunta es inevitable:
¿Estamos ante simples relaciones diplomáticas paralelas o frente a una estructura organizada de influencia y negocios alrededor del petróleo venezolano?
