El veterano de los Lakers queda fuera de la carrera por los grandes galardones tras no alcanzar los 65 partidos mínimos exigidos por la NBA. Una norma impulsada por Adam Silver que ahora golpea a la mayor leyenda activa.
La regla de los 65 partidos tumba una racha histórica
La temporada 2025/26 deja una imagen inédita en la NBA moderna: LeBron James, a sus 41 años, ya no cumple el requisito mínimo de partidos para optar a los premios individuales.
Con más de 18 ausencias en una fase regular de 82 encuentros, el alero de los Los Angeles Lakers cae por debajo del umbral de 65 partidos que exige el convenio colectivo vigente para aspirar al MVP, All-NBA, Defensor del Año o Jugador Más Mejorado, entre otros reconocimientos.
Es la primera vez en su carrera que LeBron queda automáticamente fuera de la conversación por criterios administrativos y no deportivos. Un hecho que simboliza el paso del tiempo incluso para el llamado “Rey de Akron”.
Lesiones, gestión de minutos y calendario asfixiante
James comenzó el curso arrastrando una irritación nerviosa derivada en ciática y posteriormente sufrió otra dolencia que obligó a dosificar su participación. A ello se suman los descansos estratégicos en partidos consecutivos, una práctica habitual en veteranos de élite.
En el reciente duelo ante los San Antonio Spurs, los Lakers fueron claramente superados en el Crypto Arena, con exhibición incluida de Victor Wembanyama. El cuerpo técnico, liderado por JJ Redick, optó por sentar al quinteto titular completo, priorizando salud y calendario ante el inminente All-Star.
El debate vuelve a escena: ¿protección necesaria o exceso de descanso?
Una norma diseñada para frenar el “load management”
La regla de los 65 partidos fue impulsada por el comisionado Adam Silver para combatir el llamado load management, es decir, el descanso sistemático de estrellas en temporada regular. Las televisiones pagan cifras millonarias y los aficionados exigen ver a los mejores en pista.
Sin embargo, la medida no distingue trayectorias ni contextos físicos. Y ahora afecta directamente a una figura que durante 21 temporadas consecutivas fue incluido en alguno de los tres mejores quintetos All-NBA.
El entrenador asistente de los Spurs, Mitch Johnson, lo resumió con franqueza:
“La regla obviamente apesta para jugadores que están firmando buenas temporadas”.
Números sólidos… pero sin recompensa
En 35 partidos disputados, LeBron promedia 21.8 puntos, 5.7 rebotes, 6.8 asistencias y 1.1 robos. Cifras notables para un jugador que supera los cuarenta años y que sigue siendo pieza clave en la rotación angelina.
No obstante, las estadísticas ya no bastan. La normativa es inflexible.
Además, su compañero Luka Dončić también camina por la cuerda floja y solo puede perderse siete encuentros más si quiere optar a los galardones individuales.
El fin de una era estadística
Desde que fue Novato del Año en 2004, LeBron nunca había quedado fuera del radar de premios por incomparecencia. Su racha histórica termina no por rendimiento, sino por desgaste físico y normativa estricta.
La NBA quiso enviar un mensaje contra el descanso excesivo. Pero la consecuencia es que uno de los mayores iconos del baloncesto contemporáneo queda fuera del escaparate oficial.
La cuestión es inevitable: ¿protege esta norma el espectáculo o castiga a quienes han sostenido la liga durante dos décadas?

