Leslie Howard, el actor que espió para Churchill y murió abatido
Durante la II Guerra Mundial, el actor británico Leslie Howard desempeñó un notable papel no solo en el cine, sino también en el espionaje. Conocido por su actuación en Lo que el viento se llevó, estrenada en 1939, Howard también se involucró en asuntos políticos que trascendieron su carrera artística.
El auge de Leslie Howard en Hollywood
Howard, nacido el 3 de abril de 1893, se destacó como protagonista en el cine de Hollywood, siendo uno de los galanes más reconocidos de su época. En Lo que el viento se llevó, su personaje Ashley Wilkes compartió la pantalla con actrices icónicas como Vivien Leigh y Olivia de Havilland. La película, que a lo largo de los años se consolidó como un clásico del cine mundial, refleja también la complejidad de las relaciones humanas en tiempos de conflicto.
Relación con España y la misión secreta
En la década de 1940, Howard visitó España, donde estableció una relación con la actriz Conchita Montenegro. Aunque su conexión sentimental con ella se desarrolló en un contexto de militancia en el cine, su principal propósito en España era mucho más serio. A través de su relación con Montenegro, Howard logró conseguir una audiencia con el dictador Francisco Franco.
El encuentro, que se llevó a cabo bajo el pretexto de discutir la posibilidad de llevar al cine la figura de Cristóbal Colón, en realidad fue una misión secreta para transmitir un mensaje del primer ministro británico Winston Churchill. Se le solicitó a Franco que reconsiderara su apoyo a las potencias del Eje y se alineara con los Aliados.
El trágico final de Leslie Howard
El 1 de junio de 1943, tras su retorno de España, Leslie Howard abordó un avión que fue derribado por fuerzas alemanas sobrevolando la costa gallega, resultando en la muerte de todos los ocupantes. Se especula que el ataque estuvo motivado por la creencia de que el avión transportaba a Churchill, aunque en realidad se trataba de un actor que cumplía una misión de espionaje.
El impacto de su muerte llegó a oídos de Conchita Montenegro, quien sufrió una profunda depresión. Después de este suceso, decidió apartarse de la actuación y llevó una vida alejada del cine hasta su fallecimiento en 2007, a los 97 años.
