La esquiadora estadounidense relata su dura recuperación tras la caída en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 y advierte: “Voy en silla de ruedas y será un año antes de que mis huesos sanen”.

La caída que paralizó al mundo del esquí

TREVISÓ, Italia — Silencio absoluto se vivió en el descenso de Olympia delle Tofane cuando Lindsey Vonn sufrió una dramática caída el 8 de febrero. La atleta de 41 años, que ya había hecho historia al superar una lesión previa en el ligamento cruzado de su rodilla izquierda, volvió a romper el mismo ligamento y se enfrentó a un riesgo extremo: la posible amputación de su pierna.

Quince días después, la ganadora de 84 pruebas de la Copa del Mundo, tres medallas olímpicas y ocho mundiales, salió del hospital de Treviso con un mensaje que conmueve:

“El cirujano salvó mi pierna de la amputación. Voy en silla de ruedas y será un largo camino, pero siempre lucho. No me arrepiento. Ojalá hubiera terminado de otra manera, pero prefería morir luchando”.


Un año de recuperación por delante

Vonn detalló el complejo proceso que tendrá por delante:

“Tardaré aproximadamente un año para que todos los huesos sanen y luego decidiré si quiero sacar todo el metal de mi cuerpo o no, y después volver a la cirugía para finalmente arreglar mi ligamento cruzado anterior. La vida es así, hay que aguantar los golpes como vienen”.

La esquiadora enfatiza que, a pesar de la gravedad de la lesión, mantiene la fuerza mental que la ha caracterizado durante toda su carrera.


Gratitud hacia el equipo médico

Lindsey también reconoció el papel fundamental del cirujano Tom Hackett, quien logró evitar la amputación:

“Si no me hubiera roto el ligamento cruzado anterior en este accidente, el doctor Hackett no habría estado allí… y no habría podido salvarme la pierna. Me salvó de la amputación. Siempre digo que todo tiene una razón… Me siento muy afortunada y agradecida con él”.

Además, reveló que sufrió una fractura de tobillo y necesitó una transfusión de sangre vital tras una de sus múltiples cirugías para aumentar la hemoglobina, subrayando la complejidad de su recuperación.


Reflexión de una campeona

La esquiadora de Minnesota mantiene un espíritu indomable y busca siempre el lado positivo: cada obstáculo, asegura, tiene un propósito. La recuperación será larga y dolorosa, pero su mensaje es claro: la lucha continúa y el coraje no se negocia.

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