El Liverpool FC atraviesa una de las crisis más llamativas de su historia reciente. Apenas una temporada después de conquistar la Premier League 2024-2025, el club de Anfield ha pasado de la gloria al colapso deportivo tras una inversión récord de más de 500 millones de euros que, lejos de consolidar un ciclo ganador, ha terminado en una campaña sin títulos y con el equipo luchando únicamente por entrar en Champions League.
De campeón de la Premier a temporada en blanco
La llegada de Arne Slot en 2024 parecía el inicio de una nueva era tras la salida de Jürgen Klopp. Y el impacto fue inmediato: el técnico neerlandés conquistó la liga inglesa en su primera temporada, superando a gigantes como Manchester City y Arsenal.
Sin embargo, el brillo inicial se ha apagado con rapidez. Dos temporadas después, el Liverpool ha perdido el rumbo competitivo y se encuentra quinto en la Premier League con 52 puntos, con la clasificación a la próxima Champions como único objetivo real.
Una inversión histórica sin retorno
El gran foco de crítica es el mercado de fichajes. El club realizó la mayor inversión de su historia reciente, superando los 500 millones de euros, con incorporaciones de primer nivel como:
- Alexander Isak (150 M€)
- Florian Wirtz (136 M€)
- Hugo Ekitiké (95 M€)
- Jérémy Jacquet (70 M€)
- Giovanni Leoni (31 M€)
- Jeremie Frimpong (40 M€)
Lejos de elevar el nivel competitivo, la mayoría de estas apuestas han estado condicionadas por el rendimiento irregular o las lesiones.
Un equipo que se desmoronó demasiado pronto
El inicio de temporada fue prometedor, con el Liverpool liderando la liga en las primeras jornadas. Pero el desplome fue tan rápido como contundente:
- En la jornada 12, el equipo llegó a ser 12º en la clasificación
- Eliminación en Carabao Cup ante el Crystal Palace con un duro 0-3 en Anfield
- Derrotas contundentes ante Manchester City y PSG en Champions
- Eliminación en cuartos de final de FA Cup y Champions League
El resultado: una temporada cerrada en abril, sin opciones reales de títulos.
Salah, Van Dijk y un vestuario en transición
A los problemas deportivos se suman tensiones internas y cambios estructurales. El caso de Mohamed Salah, que estuvo cerca de salir en invierno, refleja un vestuario inestable. El egipcio abandonará el club al final de temporada.
Además:
- Virgil van Dijk entra en su último año de contrato
- Ibrahima Konaté sigue sin renovar
- Parte del liderazgo del equipo está en plena transición
Lesiones: el golpe definitivo al proyecto
Uno de los factores más determinantes del fracaso ha sido la plaga de lesiones graves que ha afectado a la plantilla.
Entre los casos más relevantes:
- Hugo Ekitiké: rotura del tendón de Aquiles (hasta 9 meses de baja)
- Giovanni Leoni: rotura del ligamento cruzado en su debut
- Alexander Isak: fractura de pierna tras un inicio irregular
- Jérémy Jacquet: lesión grave antes incluso de debutar
- Problemas recurrentes de Frimpong durante la temporada
El impacto ha sido devastador, especialmente en jugadores llamados a liderar el nuevo proyecto.
Slot, en el centro de todas las críticas
El rendimiento del equipo ha colocado a Arne Slot en una situación delicada. Aunque la directiva aún no ha tomado una decisión definitiva, su continuidad está seriamente cuestionada tras un proyecto que ha perdido competitividad en tiempo récord.
Solo algunos jugadores, como Dominik Szoboszlai, han mantenido un nivel consistente en una temporada marcada por la irregularidad general.
Un proyecto que vuelve a empezar
El Liverpool se enfrenta ahora a un escenario complejo: reconstruir un proyecto multimillonario que no ha funcionado, apenas un año después de haberlo diseñado.
Con cambios en el vestuario, posibles salidas clave y dudas en el banquillo, Anfield entra en una etapa de incertidumbre que contrasta con la euforia vivida hace solo unos meses.

