La Junta autoriza el regreso paulatino de unos 1 000 desalojados mientras los equipos revisan viviendas y caminos tras un incendio que deja al menos 12 muertos y 7 000 hectáreas quemadas.
Después de días de fuego, miedo y una tragedia que ha golpeado brutalmente a Almería, llega la primera noticia que permite respirar.
El incendio de Los Gallardos ha sido estabilizado y las autoridades han autorizado el regreso progresivo de alrededor de 1 000 personas que todavía permanecían desalojadas.
«Es el principio del fin», ha asegurado el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno.
Pero detrás del alivio permanece una realidad devastadora: al menos 12 personas han muerto, unas 7 000 hectáreas han ardido y siguen existiendo ocho denuncias formales por desaparición.
El incendio de Los Gallardos, estabilizado tras una noche decisiva
Las condiciones meteorológicas durante la noche han ofrecido finalmente una tregua a los equipos de emergencia.
El fuego se encuentra perimetrado y acotado, lo que ha permitido reducir el dispositivo a situación operativa 1 y comenzar una desescalada progresiva.
«El incendio está perimetrado y acotado. Por tanto, desescalamos a situación operativa 1 y se autoriza el regreso paulatino de las mil personas que permanecían desalojadas», ha explicado Moreno.
La estabilización no significa que el incendio esté extinguido.
Todavía existen puntos calientes y zonas con actividad, por lo que los equipos continuarán trabajando hasta lograr el control definitivo del fuego.
Unas 7 000 hectáreas arrasadas por las llamas
El balance territorial refleja la magnitud de la catástrofe.
Las llamas han quemado alrededor de 7 000 hectáreas en la provincia de Almería.
Sin embargo, durante las últimas horas el frente apenas ha avanzado.
Las imágenes del sistema europeo Copernicus todavía muestran actividad en determinados puntos, aunque la evolución general del perímetro ha sido favorable.
Los militares del Segundo Batallón de Intervención en Emergencias, BIEM II, han trabajado durante la noche para extinguir reactivaciones, consolidar el perímetro y localizar posibles puntos calientes.
Para ello se han empleado drones y medios de vigilancia sobre zonas especialmente afectadas como El Chive, Lubrín, El Marchal, Bédar y Los Gallardos.
La UME y la Guardia Civil vuelven a buscar posibles víctimas
La estabilización del incendio abre ahora una fase especialmente dolorosa.
La búsqueda exhaustiva de posibles víctimas.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) y la Guardia Civil han revisado caminos, viviendas aisladas y zonas alcanzadas por las llamas.
Además, Protección Civil ha anunciado una nueva batida.
La secretaria general de Protección Civil, Virginia Barcones, ha confirmado que se realizará una última comprobación exhaustiva del terreno con apoyo de voluntarios de diferentes agrupaciones de la provincia.
El objetivo es claro: asegurarse de que no queda ninguna víctima sin localizar entre las zonas afectadas por el incendio de Los Gallardos.
Doce muertos y ocho denuncias formales por desaparición
El incendio deja, por el momento, al menos 12 víctimas mortales.
El presidente andaluz ha expresado su confianza en que las nuevas inspecciones no eleven el balance.
Según Moreno, las numerosas batidas realizadas por la Guardia Civil tanto en el terreno como en el interior de las viviendas permiten mantener una «confianza certera» en que no aparezcan más víctimas.
Sin embargo, las autoridades mantienen la prudencia.
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha informado de la existencia de ocho denuncias formales por desaparición.
Previamente, la Junta había señalado que 23 ciudadanos se encontraban temporalmente ilocalizados por sus familiares. Ambas cifras no deben confundirse: una persona ilocalizada temporalmente no equivale necesariamente a una denuncia formal por desaparición.
La Guardia Civil obtiene el perfil genético de los fallecidos
El departamento de Biología del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil ha conseguido obtener el perfil genético de las 12 víctimas mortales.
La identificación definitiva todavía depende, según la información judicial conocida, del cotejo de las muestras biológicas.
Parte de los familiares necesarios para realizar esas comparaciones se encuentra viajando a España.
La tragedia entra así en una fase forense especialmente delicada para las familias.
Detrás de cada cifra existe una historia.
Una casa.
Una familia esperando una llamada.
Regreso progresivo de los desalojados
La evolución favorable del incendio ya permitió el sábado el regreso de más de 600 personas evacuadas.
También se levantó el confinamiento impuesto en Lubrín.
Ahora, aproximadamente 1 000 desalojados más podrán volver progresivamente a sus domicilios.
Durante la emergencia, estas personas han permanecido alojadas en segundas residencias o establecimientos hoteleros.
Según la información facilitada, el Gobierno central ha asumido íntegramente el coste del alojamiento hotelero de los evacuados.
El regreso, sin embargo, estará condicionado por las instrucciones de los servicios de emergencia.
La estabilización del incendio no elimina todos los riesgos.
La mayoría de las 250 viviendas inspeccionadas permanece intacta
Dentro de la devastación existe otro dato esperanzador.
La Guardia Civil ha revisado aproximadamente 250 viviendas situadas en la zona afectada.
Según las inspecciones realizadas, la inmensa mayoría permanece intacta.
El dato puede aliviar parcialmente a centenares de familias que abandonaron sus casas sin saber qué encontrarían al regresar.
Sin embargo, el daño ambiental y económico será considerable.
7 000 hectáreas quemadas obligarán a evaluar durante semanas las consecuencias sobre explotaciones, caminos, terrenos forestales y actividades vinculadas al medio rural.
El Infoca mantiene efectivos sobre el terreno
El dispositivo de extinción continúa activo.
Los profesionales del Infoca, la UME, la Guardia Civil, Protección Civil y otros servicios de emergencia permanecen desplegados en Almería.
La retirada de medios será progresiva.
El objetivo inmediato pasa por:
- Controlar las posibles reactivaciones del fuego.
- Enfriar los puntos calientes localizados por drones.
- Consolidar completamente el perímetro.
- Revisar viviendas y caminos aislados.
- Completar la búsqueda de posibles víctimas.
- Garantizar un regreso seguro de los desalojados.
La experiencia demuestra que un incendio estabilizado puede sufrir reactivaciones si cambian el viento, la humedad o las temperaturas.
Por eso, la batalla todavía no puede darse oficialmente por terminada.
Del miedo al alivio: Almería comienza a levantarse
Los Gallardos y las localidades afectadas han vivido jornadas de auténtica angustia.
Miles de personas pendientes del avance de las llamas.
Familias evacuadas.
Carreteras vigiladas.
Equipos de emergencia trabajando durante horas en condiciones extremas.
Y un balance humano terrible de 12 fallecidos.
La estabilización permite ahora mirar hacia la siguiente fase: identificar a las víctimas, esclarecer las causas del incendio, cuantificar los daños y analizar la respuesta ante una emergencia que avanzó con enorme rapidez.
También llegará inevitablemente el momento de revisar los protocolos.
Porque después de una tragedia de esta magnitud, España no puede limitarse a apagar las llamas y esperar al siguiente incendio.
El incendio de Los Gallardos entra en su fase final, pero la tragedia permanece
Juan Manuel Moreno lo ha definido como «el principio del fin».
Para los equipos de extinción, posiblemente lo sea.
Para las familias de las víctimas, la herida apenas comienza.
El incendio de Los Gallardos está estabilizado, pero deja al menos 12 muertos y unas 7 000 hectáreas arrasadas.
Almería comienza lentamente a regresar a casa.
Ahora toca conocer toda la verdad sobre una tragedia que ya forma parte de uno de los episodios más negros de este verano.
Las llamas retroceden. Las preguntas, en cambio, empiezan ahora.
