Los municipios de Arteixo, A Coruña, Culleredo, Cambre y Oleiros impulsan una ambiciosa red litoral de 59 kilómetros que promete cambiar la movilidad, el turismo y el desarrollo económico de toda la comarca.
Lo que está ocurriendo en el área metropolitana de A Coruña podría redefinir por completo la relación de los ciudadanos con el litoral gallego.
Mientras las administraciones centrales y autonómicas mantienen abiertos numerosos debates sobre infraestructuras estratégicas, varios ayuntamientos han decidido avanzar en una iniciativa de gran alcance: crear una senda marítima continua de casi 59 kilómetros entre Barrañán y Mera, con posibilidades reales de ampliación en los próximos años.
Un corredor litoral sin precedentes en Galicia
Los municipios de Arteixo, A Coruña, Culleredo, Cambre y Oleiros trabajan con el objetivo de completar una extensa red de paseos marítimos y senderos ciclopeatonales que recorrerán gran parte de la fachada costera del área metropolitana coruñesa.
La iniciativa permitiría que cualquier ciudadano pudiera desplazarse caminando o en bicicleta prácticamente de forma ininterrumpida desde Barrañán (Arteixo) hasta Mera (Oleiros), a través de un recorrido de aproximadamente 59 kilómetros junto al mar.
La mayor parte de las infraestructuras ya están ejecutadas o proyectadas, lo que convierte esta iniciativa en uno de los desarrollos de movilidad sostenible más importantes del noroeste español.
Arteixo quiere extender el corredor hasta Caión
El municipio de Arteixo ha sido uno de los más activos en la transformación de su litoral.
Actualmente dispone de un paseo marítimo de cerca de 12 kilómetros, que conecta Barrañán con el entorno del puerto exterior de Langosteira y el muelle de Suevos.
Sin embargo, el proyecto no termina ahí.
El gobierno local pretende completar los aproximadamente tres kilómetros pendientes hasta Bens, lo que permitiría enlazar directamente con A Coruña. Además, existe la intención de prolongar el recorrido hasta Sorrizo y, posteriormente, alcanzar Caión, en el municipio de A Laracha.
Esta expansión convertiría el corredor costero en una infraestructura aún más relevante para el turismo, el ocio familiar y la actividad económica vinculada al litoral.
A Coruña afronta los tramos pendientes
La ciudad herculina cuenta ya con uno de sus principales símbolos urbanos: el paseo marítimo coruñés.
Con más de 12 kilómetros de longitud, es considerado uno de los más extensos de Europa en entorno urbano y constituye uno de los grandes atractivos turísticos de la ciudad.
No obstante, todavía existen varios segmentos pendientes de integración.
Entre ellos destacan:
- El tramo entre O Portiño y Bens, de aproximadamente 2,5 kilómetros.
- El recorrido entre Oza y A Pasaxe, con cerca de 2 kilómetros adicionales.
La ejecución de estas actuaciones permitiría cerrar prácticamente toda la continuidad litoral del municipio.
Uno de los principales retos consiste en compatibilizar las obras con la protección medioambiental, especialmente en zonas sensibles desde el punto de vista ecológico.
La ría de O Burgo, pieza clave de la conexión metropolitana
La conexión entre A Coruña, Culleredo, Cambre y Oleiros pasa necesariamente por la ría de O Burgo.
La circunvalación peatonal de este entorno suma alrededor de 6,5 kilómetros, convirtiéndose en uno de los principales espacios de paseo y actividad física del área metropolitana.
Durante los últimos años se han realizado importantes inversiones para mejorar la accesibilidad, ampliar zonas verdes y reforzar la conexión entre municipios.
Especialmente destacable es el caso de Culleredo, que ha incorporado cerca de 50.000 metros cuadrados de espacios verdes asociados a su paseo litoral.
Oleiros acelera la apertura de nuevos tramos
Si hay un municipio que ha apostado de forma decidida por el desarrollo de senderos peatonales, ese es Oleiros.
Con 26 kilómetros de fachada marítima, el ayuntamiento ha impulsado una estrategia de adquisición de terrenos y recuperación de espacios costeros para uso público.
Uno de los proyectos más importantes es el corredor entre Naval y Canide, una actuación que ocupa casi 30.000 metros cuadrados y que recorrerá unos 2,5 kilómetros de costa.
Para hacerlo posible, el consistorio adquirió 61 parcelas privadas, destinando 270.000 euros a la operación. Las obras del nuevo sendero superarán el millón de euros de inversión.
El objetivo es abrir al público zonas que durante décadas permanecieron cerradas por ser de titularidad privada.
Además, el ayuntamiento prevé completar durante 2026 varios tramos pendientes junto a la ría, algunos financiados con fondos europeos, lo que obliga a cumplir estrictamente los plazos previstos.
Sada estudia una conexión hasta Gandarío
Aunque la unión directa entre Lorbé y Sada presenta importantes dificultades técnicas, el gobierno local trabaja en una alternativa.
El denominado proyecto Senda Litoral plantea una estructura que facilite la conexión entre distintas playas del municipio y mejore la movilidad peatonal y ciclista en el frente costero.
La actuación permitiría enlazar espacios naturales de gran valor paisajístico y reforzar la oferta turística de la zona.
Mucho más que turismo: movilidad, economía y calidad de vida
Detrás de este macroproyecto no existe únicamente una finalidad recreativa.
Los ayuntamientos implicados defienden que la red de senderos contribuirá a:
- Reducir desplazamientos motorizados de corta distancia.
- Impulsar el turismo sostenible.
- Revalorizar espacios naturales y urbanos degradados.
- Mejorar la conexión entre municipios del área metropolitana.
- Aumentar la actividad económica ligada al comercio y la hostelería.
La iniciativa también pone sobre la mesa una cuestión que numerosos alcaldes vienen reclamando desde hace años: la necesidad de reforzar las infraestructuras metropolitanas para acompañar el crecimiento económico y poblacional de la comarca.
Un proyecto que puede convertirse en referencia nacional
La futura conexión litoral entre Barrañán y Mera, con posibles extensiones hacia Caión y Gandarío, representa una de las mayores actuaciones de integración costera desarrolladas en Galicia durante las últimas décadas.
La combinación de movilidad sostenible, recuperación del litoral, actividad económica y atractivo turístico convierte esta iniciativa en un proyecto estratégico para el futuro del área metropolitana coruñesa.
La gran incógnita ahora es si las distintas administraciones mantendrán el ritmo inversor necesario para culminar una infraestructura que podría situar a A Coruña entre los grandes referentes europeos en corredores costeros urbanos.
