Interior pide aclaraciones urgentes a la Policía sobre un documento que atribuye a agentes marroquíes un papel activo en la entrada masiva de migrantes a Ceuta.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha reclamado explicaciones al director general de la Policía, Francisco Pardo, por un informe de inteligencia policial que, según las informaciones publicadas, atribuye a agentes marroquíes un papel activo en la entrada masiva de migrantes a Ceuta a finales de julio.
La polémica es especialmente sensible porque el Gobierno había venido sosteniendo que no existían pruebas de una participación directa de Marruecos en la crisis.
El informe apunta a gendarmes marroquíes
Según la información remitida a la Audiencia Nacional por la unidad de inteligencia de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, gendarmes marroquíes uniformados habrían dirigido a los migrantes hacia determinados puntos de acceso, mientras personas de paisano, supuestamente vinculadas a los servicios marroquíes, habrían coordinado movimientos sobre el terreno.
El documento sostiene que el objetivo no habría sido únicamente migratorio, sino también colapsar el sistema de control fronterizo y reducir la capacidad de respuesta española.
Estas conclusiones forman parte de un análisis policial y están siendo examinadas judicialmente; no constituyen todavía una resolución firme sobre la responsabilidad de Marruecos.
Marlaska quiere saber desde cuándo lo sabía la Policía
En una carta enviada de madrugada, Marlaska pide a Pardo que confirme la veracidad de la información y precise desde cuándo disponía la Policía Nacional de ese informe.
El ministro considera que, de ser cierto su contenido, se trataría de información “absolutamente esencial” para la gestión política y de seguridad de la crisis.
Marlaska recuerda además que, tras declararse la situación de interés para la Seguridad Nacional, una información de esa naturaleza debería ser puesta inmediatamente a disposición de los órganos competentes del Estado.
La gran contradicción del Gobierno
El nuevo documento abre un problema político para Moncloa.
Mientras este informe policial apuntaría directamente a una actuación organizada desde el lado marroquí, el Gobierno había insistido hasta ahora en que no existían evidencias de una participación de Marruecos y había puesto el foco en campañas de desinformación vinculadas a otros actores internacionales.
La cuestión será ahora determinar si Interior conocía realmente este análisis antes de que trascendiera y, en caso afirmativo, qué órganos recibieron la información.
Según lo publicado, Marlaska habría recibido ya el 29 de julio un informe policial que advertía de un “riesgo extremo de entrada masiva” en Ceuta.
Fotos, nombres y 14 presuntos yihadistas
La información difundida sostiene además que el informe incorporaría fotografías y nombres de policías marroquíes presuntamente implicados en la conducción de los flujos hacia la frontera.
También recoge que 14 presuntos yihadistas habrían logrado entrar en Ceuta entre el 30 y el 31 de julio.
Este extremo, por su gravedad, requiere especial cautela: se trata de una afirmación contenida en las informaciones sobre el análisis policial y no de una conclusión judicial definitiva.
La Audiencia Nacional investiga lo ocurrido
El documento ha llegado a la magistrada de la Audiencia Nacional María Tardón, que estudia si la actuación descrita puede ofrecer indicios de un eventual delito contra la independencia del Estado.
La investigación se encuentra todavía en una fase inicial.
Por ello, la principal incógnita inmediata no es solo qué ocurrió en la frontera, sino quién conocía la información, cuándo la conoció y por qué el relato público del Gobierno no coincidía con el contenido atribuido al informe policial.
La crisis de Ceuta abre así un nuevo frente institucional en el Ejecutivo, con Marruecos nuevamente en el centro del debate y con Marlaska exigiendo respuestas a la propia cúpula policial.
