Más de 200 presos políticos recluidos en la cárcel El Rodeo I, en las afueras de Caracas, han comenzado una huelga de hambre para exigir su inclusión en la reciente Ley de Amnistía aprobada por la Asamblea Nacional venezolana, que los excluye por su implicación en delitos militares o denominados de “terrorismo”, denunciaron familiares y fuentes vinculadas a la protesta.
Protesta en El Rodeo I por sentirse olvidados
La protesta se inició el pasado viernes en la noche, cuando unos 214 presos políticos —entre venezolanos y extranjeros— decidieron iniciar un paro de hambre como medida de presión ante lo que consideran una exclusión injusta de la ley de amnistía, que permite la libertad a ciertos detenidos por causas políticas.
Entre los participantes está el gendarme argentino Nahuel Agustín Gallo, quien enfrenta cargos de terrorismo en Venezuela y se sumó a la huelga en solidaridad con otros reclusos afectados por la normativa que dejó fuera a quienes enfrentan procesos militares o delitos graves.
La ley de amnistía y sus límites
La Ley de Amnistía fue aprobada por unanimidad por la Asamblea Nacional dominada por el oficialismo con la intención de conceder libertad a personas involucradas en hechos políticos de años anteriores. No obstante, como organizaciones de derechos humanos y familiares advierten, la norma no cubre a quienes están acusados de actos armados, terrorismo o delitos graves, lo que afecta de lleno a muchos de los internos de El Rodeo I.
La legislación fue impulsada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez en medio de un proceso de reformas vinculadas a una transición política, pero su alcance ha generado protestas por su interpretación y aplicación práctica.
Un descontento que continúa creciendo
Familiares de los presos aseguran que la medida refleja un descontento creciente por la exclusión de amplios sectores de detenidos, mientras otros ya han sido liberados. La protesta refleja tensiones internas sobre cómo se está aplicando la amnistía, y miles de opositores aún esperan una solución más amplia y justa.
La situación continúa sin una respuesta oficial clara por parte del Gobierno venezolano, y la huelga de hambre podría intensificarse si no se producen acuerdos en los próximos días.
