Minerales esenciales para mantener la salud en verano
El verano implica cambios en las temperaturas, lo que también conlleva modificaciones en las necesidades del organismo. Durante esta estación, la sudoración y la pérdida de líquidos aumentan, incrementando la necesidad de atención a ciertos nutrientes, particularmente los minerales.
Según el doctor Domingo Pérez León, especialista en Medicina Biológica y Envejecimiento, los minerales son cruciales para el funcionamiento óptimo del cuerpo. Este experto resaltó que cumplen funciones importantes en procesos relacionados con la energía, el sistema nervioso, los músculos y el funcionamiento cardiovascular.
Entre los minerales destacados durante los meses de calor se encuentra el potasio, que se puede obtener a través de alimentos típicos del verano como la sandía, el melón, el plátano, el kiwi y el aguacate. Este mineral es esencial para el equilibrio de los líquidos en el cuerpo y la función muscular, y unos niveles adecuados pueden ayudar a prevenir problemas como calambres o espasmos musculares, especialmente tras una pérdida de minerales.
El magnesio es otro mineral fundamental. Participa en numerosas reacciones bioquímicas y es clave en la producción de energía a nivel celular. Tiene un papel significativo en el funcionamiento del corazón, que requiere un alto aporte energético debido a su actividad constante.
Las altas temperaturas del verano pueden provocar alteraciones en la tensión arterial y aumentar el esfuerzo cardiovascular. Por lo tanto, mantener una dieta equilibrada con niveles adecuados de minerales se vuelve crucial en esta época.
Adicionalmente, se debe considerar el yodo y el selenio. El yodo es esencial para la producción de hormonas tiroideas, mientras que el selenio interviene en varios procesos metabólicos y en la protección celular. Una alimentación equilibrada que incluya pescado, frutas, verduras y frutos secos es recomendable para asegurar la ingesta de estos minerales durante todo el año.
Los especialistas subrayan la importancia de mantener niveles adecuados de minerales no solo en verano, sino a lo largo de todo el año, ya que son fundamentales para la transmisión nerviosa, la actividad muscular y el metabolismo energético. Se aconseja así ajustar la alimentación según las necesidades individuales de cada persona.

