Marruecos habría concedido cerca de 70 000 indultos desde 2018, entre ellos alrededor de 200 a condenados por terrorismo o extremismo. La polémica adquiere una dimensión especialmente sensible para España tras la reciente crisis migratoria en Ceuta y Melilla y las informaciones sobre la detección de presuntos yihadistas entre quienes lograron entrar.
La seguridad vuelve al centro del debate en la frontera sur. Mohamed VI habría indultado desde 2018 a cerca de 200 personas condenadas por delitos relacionados con el terrorismo o el extremismo islamista, según datos del Ministerio de Justicia marroquí recopilados por Libertad Digital.
El dato cobra todavía mayor relevancia después de la crisis migratoria registrada en Ceuta y Melilla, mientras fuentes sindicales policiales citadas por el mismo medio aseguran que los servicios de información habrían detectado a una decena de presuntos yihadistas entre quienes consiguieron acceder a territorio español.
Se trata de dos cuestiones distintas que conviene no confundir: haber sido indultado en Marruecos no implica que esas personas hayan entrado posteriormente en España, y la información disponible no establece que los individuos detectados por los servicios españoles formen parte de los aproximadamente 200 beneficiarios de esos indultos.
Cerca de 70 000 indultos concedidos por Mohamed VI desde 2018
Según la información publicada, Marruecos habría concedido cerca de 70 000 indultos desde 2018. Dentro de esa cifra global figurarían alrededor de 200 condenados por terrorismo o extremismo islamista.
Los indultos reales constituyen una práctica habitual en Marruecos y suelen anunciarse coincidiendo con celebraciones religiosas o institucionales, como el final del Ramadán o la Fiesta del Trono.
La coincidencia temporal que ahora alimenta la polémica se produjo con una de las últimas medidas de gracia. Cerca de 2 000 indultos fueron anunciados en fechas próximas a la reciente entrada masiva de migrantes registrada en las ciudades españolas del norte de África.
La simultaneidad de ambos acontecimientos no demuestra por sí misma una conexión entre los indultados y quienes atravesaron la frontera, pero vuelve a colocar bajo escrutinio político la cooperación de España con Marruecos en inmigración, seguridad y lucha antiterrorista.
Jupol alerta de la detección de presuntos yihadistas
La información más delicada afecta directamente a la seguridad nacional española.
Según Libertad Digital y esRadio, fuentes del sindicato policial Jupol aseguran que los servicios de información españoles habrían identificado a una decena de presuntos yihadistas que consiguieron entrar durante los últimos acontecimientos fronterizos.
Laura García, portavoz sindical citada por ambos medios, ha destacado precisamente el trabajo desarrollado por las unidades especializadas de la Policía Nacional y la Guardia Civil para detectar posibles amenazas.
Este extremo resulta especialmente relevante porque las entradas multitudinarias pueden incrementar la presión sobre los sistemas de identificación y control fronterizo. No obstante, la presencia de sospechosos concretos no permite atribuir vínculos terroristas al conjunto de los migrantes, y cualquier responsabilidad penal debe determinarse individualmente.
La crisis de Ceuta y Melilla reabre el debate sobre la seguridad
La controversia llega después de una crisis fronteriza de enorme magnitud en Ceuta y Melilla.
Durante los incidentes circularon imágenes de individuos portando armas blancas, palos, barras metálicas y otros objetos, además de enfrentamientos con miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La prioridad ahora no debería limitarse al debate partidista. La cuestión fundamental es conocer qué controles se realizaron, cuántas personas pudieron ser plenamente identificadas, qué antecedentes tenían y cuántos individuos considerados potencialmente peligrosos permanecen en territorio español.
La existencia de sospechosos relacionados con el extremismo, de confirmarse oficialmente, elevaría el episodio desde una crisis exclusivamente migratoria hasta un problema de seguridad nacional.
España registró 100 detenidos relacionados con el yihadismo en 2025
El contexto antiterrorista español añade gravedad al debate.
Según los datos recogidos por el medio, 100 personas fueron detenidas en España durante 2025 por delitos relacionados con el yihadismo, convirtiendo aquel ejercicio en el segundo año con más arrestos de este tipo desde que existen registros.
España mantiene desde hace años importantes dispositivos policiales y de inteligencia contra la radicalización y el terrorismo yihadista. La experiencia acumulada desde los atentados del 11 de marzo de 2004 ha llevado a reforzar la cooperación entre Policía Nacional, Guardia Civil, Centro Nacional de Inteligencia y organismos internacionales.
Por ello, cualquier indicio de utilización de movimientos migratorios masivos para facilitar la entrada de personas potencialmente vinculadas al terrorismo exige una investigación rigurosa, individualizada y basada en información de inteligencia, evitando tanto minimizar el riesgo como generalizar sospechas sobre colectivos enteros.
Marruecos vuelve al centro de la política española
La cuestión también amenaza con intensificar el debate sobre la política exterior de Pedro Sánchez hacia Marruecos.
Las relaciones entre Madrid y Rabat están condicionadas por asuntos estratégicos de primer orden: control migratorio, lucha contra el terrorismo, cooperación policial, narcotráfico, Ceuta, Melilla, Canarias y el Sáhara Occidental.
Precisamente por esa dependencia mutua, cualquier crisis fronteriza provoca inmediatamente preguntas sobre hasta qué punto España dispone de capacidad suficiente para controlar unilateralmente sus fronteras cuando la cooperación marroquí disminuye.
Desde sectores críticos con el Ejecutivo se acusa a Rabat de utilizar periódicamente la presión migratoria como instrumento diplomático. Es una acusación políticamente muy grave que requiere diferenciar los hechos acreditados de las interpretaciones sobre las intenciones del Gobierno marroquí.
El Gobierno afronta preguntas sobre los controles fronterizos
La polémica deja varias cuestiones que el Ejecutivo debería aclarar públicamente: cuántos sospechosos de extremismo fueron detectados, cuál es actualmente su situación, qué mecanismos permitieron identificarlos y si existe alguna relación entre esas personas y antiguos condenados beneficiados por indultos en Marruecos.
También resulta necesario determinar qué capacidad tuvieron Policía Nacional y Guardia Civil para identificar individualmente a quienes accedieron durante los momentos de máxima presión fronteriza.
Porque la inmigración irregular y el terrorismo son fenómenos diferentes, pero la obligación del Estado es impedir que una crisis migratoria pueda ser aprovechada por individuos que representen una amenaza para la seguridad de los españoles.
Y ese es precisamente el punto sobre el que deberían ofrecerse explicaciones: no mediante alarmismo ni ocultando información, sino con datos, transparencia y controles fronterizos eficaces.
