Un estudio científico abre la puerta a una nueva generación de terapias contra tumores sólidos, responsables de más del 90% de los cánceres, tras lograr eliminar completamente los tumores en ratones.
Un equipo de investigadores ha desarrollado una versión ultrasensible de las terapias celulares CAR-T capaz de eliminar tumores sólidos en modelos animales, un avance que podría marcar un punto de inflexión en la lucha contra algunos de los cánceres más agresivos.
El estudio, liderado por el inmunólogo Michel Sadelain, demuestra que esta nueva estrategia logró erradicar completamente tumores humanos de cáncer de páncreas, ovario y riñón implantados en ratones de laboratorio.
Una nueva generación de terapias celulares
Las terapias CAR-T se basan en un procedimiento innovador: se extraen células inmunitarias del propio paciente, se modifican genéticamente en el laboratorio para que reconozcan células cancerosas y después se reintroducen en el organismo para que las destruyan.
Este tipo de tratamientos ha revolucionado el abordaje de algunos tumores de la sangre como leucemias, linfomas y mielomas desde sus primeras aplicaciones experimentales en 2010. Sin embargo, hasta ahora habían fracasado frente a los tumores sólidos, que representan más del 90% de los casos de cáncer.
El principal problema es que estos tumores presentan mayor heterogeneidad biológica y carecen de ciertas proteínas que las terapias CAR-T tradicionales utilizan como objetivo.
El descubrimiento de un nuevo objetivo terapéutico
El equipo de investigación ha identificado una posible solución en la proteína CD70, presente en más de veinte tipos de tumores sólidos. Aunque esta proteína ya era conocida, los tratamientos anteriores no habían logrado resultados efectivos porque solo aparecía en parte de las células tumorales.
Una de las investigadoras del proyecto, Sophie Hanina, planteó la hipótesis de que la proteína podría estar presente en todas las células cancerosas, aunque en niveles tan bajos que resultaban indetectables para las terapias actuales.
A partir de esta idea, los científicos desarrollaron una versión más sensible de las células CAR-T denominada HIT, diseñada para detectar incluso cantidades mínimas de esa proteína.
Resultados prometedores en laboratorio
Los experimentos realizados con esta nueva tecnología lograron la “erradicación completa” de tumores renales, pancreáticos y ováricos en ratones, según los resultados publicados en la revista científica Science.
Los investigadores advierten, no obstante, que aún queda un largo camino hasta comprobar su eficacia en humanos. Para ello será necesario realizar ensayos clínicos que requieren financiación millonaria.
Un tratamiento revolucionario pero costoso
Las terapias CAR-T actuales son complejas y costosas, con precios que pueden alcanzar los 300.000 euros por paciente.
En España, el Sistema Nacional de Salud financia ya cinco terapias CAR-T comerciales contra tumores hematológicos, además de dos opciones académicas desarrolladas por la sanidad pública en el Hospital Clínic de Barcelona.
Los expertos consideran que si esta nueva estrategia demuestra su eficacia en humanos, podría ampliar de forma significativa el alcance de estas terapias y abrir nuevas opciones de tratamiento para pacientes con tumores sólidos, que hasta ahora han tenido menos alternativas terapéuticas.
